
Andrea Enria, presidente del Consejo de Supervisión Bancaria del BCE.
EFE
La institución con sede en Fráncfort actualiza las grandes áreas en las que centrará su vigilancia hasta 2024 y por primera vez incluye de forma expresa el riesgo medioambiental.
El Banco Central Europeo (BCE) quiere bancos fuertes, digitales y verdes. La institución con sede en Fráncfort ha actualizado sus prioridades supervisoras para el período que va de 2022 a 2024 y, en ellas, además de la tradicional vigilancia a la sal
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