Guardar los ahorros parados en un depósito bancario puede que no sea lo más adecuado, sobre todo si queremos sacarle algún rendimiento. Tal vez las fiestas, lejos del ajetreo de los compromisos y deberes que tenemos que cumplir a diario el resto del año, sea un período propicio para reflexionar y cambiar de estrategia. Y dejarnos inspirar.