Seis bancos suspenden en Europa las exigencias del BCE


Sede del Consejo de Supervisión Bancaria del BCE
DREAMSTIME EXPANSION

No alcanzan los mínimos de capital requeridos y deberán acumular más recursos. El supervisor insiste en su advertencia sobre los modelos de gestión de riesgo de las entidades.

Las entidades de la zona euro han dejado, en términos generales, una sensación de solidez y solvencia en el Banco Central Europeo tras la conclusión del ejercicio evaluación supervisora (SREP) de este año. Sin embargo, la institución que preside Andrea Enria también subrayó que hay seis bancos que no alcanzan los requerimientos mínimos y suspenden en la región.

El supervisor ha anunciado que este año finaliza la moratoria que permitía al sector operar por debajo de los niveles mínimos exigidos de capital o de solvencia, una medida introducida para mitigar los efectos que la pandemia pudiera ocasionar y que las entidades se centraran en mantener activo el flujo de préstamos. Los bancos que suspenden, de los que no se revelan los nombres, deberán hacer acopio de recursos con relativa urgencia para volver a cumplir.

«Los resultados son bastante estables, lo que significa que las entidades mantienen sólidas posiciones de liquidez y capital y que la mayoría de bancos están yendo más allá de los requerimientos y guías» asegura Enria.

Pese a su solidez, la institución que preside Andrea Enria ha elevado ligeramente sus requerimientos agregados de capital en base al modelo de negocio (el conocido Pilar 2) al 2,3% desde el 2,1% de 2020. Esta decisión se debe, según ha explicado el banquero italiano en la rueda de prensa en la que ha comentado los resultados del ejercicio, a un todavía elevado nivel de incertidumbre unido que las entidades aún no cuentan con el nivel de provisiones frente a potenciales impagos que exige el BCE.

«El déficit agregado de provisiones descendió en un 75% a lo largo del año», admitió Enria, aunque también esgrimió que los recursos que aún quedan por provisionar para alcanzar los niveles deseables fueron la principal motivación del incremento en las exigencias de capital.

El BCE puso también el foco en el área del gobierno interno de los bancos, que, según indicó apunta a deficiencias en las capacidades de dirección de los consejos de administración y en los mecanismos de gobernanza, como los marcos de control de riesgos.

«Esto puede obstaculizar las funciones de gestión de riesgos y de cumplimiento, así como los planes de transformación tecnológica, impidiendo la resolución de los problemas de agregación de datos», asegura el supervisor.

El BCE también destacó que nuchas entidades de crédito necesitan también adoptar medidas para «mejorar la composición y la idoneidad colectiva de sus órganos de administración, dado que siguen prestando una atención insuficiente a la diversidad»

Al mismo tiempo, la evaluación de los modelos de negocio muestra que la mayoría de las entidades siguen sin conseguir generar rendimientos que excedan el coste del capital.

«La rentabilidad se recuperó en 2021, pero, en general, sigue siendo estructuralmente baja», advirtió.