Grifols se dio un año para preparar el proceso de sucesión en los mandos de la compañía para garantizar una transición tranquila. Pero los dos nuevos consejeros delegados, Raimon y Víctor Grifols, hermano e hijo del hoy presidente no ejecutivo, han asumido su cargo este mes con dos grandes retos: afrontar la integración de la unidad de diagnóstico de la estadounidense Hologic y reestructurar la deuda, de casi 6.000 millones de euros. Y ello en pleno arranque de un plan de inversiones estratégicas para consolidar su puesto en el podio mundial de las compañías de hemoderivados y que exige que la máquina no pare. Nada más empezar el año, la multinacional catalana, que ya es una de las principales inversoras españolas en EE UU, se ha hecho con el 49% de la norteamericana Access Biologicals, centrada en la producción de sueros y reactivos plasmáticos.