El Ayuntamiento de Barcelona acaba de aprobar, con el apoyo del equipo de Gobierno (Barcelona en Comú y PSC) y ERC, un plan que pone coto a los hoteles en la ciudad, una de sus banderas electorales. El Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT), que entra en vigor hoy mismo, divide la ciudad en cuatro zonas y, en una decisión sin precedentes, contempla el decrecimiento turístico en el centro: no se podrán abrir hoteles aunque cerraran los existentes. Además, congela la oferta en una segunda corona y centrifuga los nuevos hoteles a la periferia de la ciudad.