El Grupo Eulen celebrará una junta general de accionistas este martes en una notaría. Como ya es habitual en esta compañía de servicios, no se espera una reunión tranquila. La empresa familiar lleva desde 2011 enfrascada en una pugna por el control. La muerte en noviembre de 2015 de David Álvarez, el patriarca, no ha calmado las aguas. Y la junta de este martes viene cargada con una novedad: el Tribunal Supremo anuló el pasado 24 de noviembre la junta general de accionistas del 20 de junio de 2011. Debe repetirse y votar lo que entonces se propuso, clave para el posterior conflicto. Pero la herencia de Álvarez sigue sin resolverse. Y no está claro con qué reparto accionarial deben abordarse esas votaciones.