Alain Bouchard abrió en 1980 una pequeña tienda en Laval, una población vecina a Montreal — la mayor ciudad de Quebec— para ofrecer bebidas, golosinas, lotería y otros productos característicos de las tiendas de conveniencia. Y hoy, 37 años después, es el presidente del consejo de administración de Alimentation Couche-Tard (trasnochador, en francés), una compañía con más de 12.300 establecimientos y cerca de 120.000 empleados en 24 países. El grupo le pisa los talones a la firma estadounidense 7-Eleven, que aunque posee más tiendas en el mundo, opera sobre todo bajo el sistema de franquicias.