
La compañía propietaria del ladrillo de las cajas de ahorros rescatadas buscará potenciales compradores a partir del lunes. El objetivo es seguir reduciendo su deuda de 30.480 millones.
Sareb pone en venta su sede coincidiendo con la entrada en la recta final de su plan de negocio. La compañía debe liquidarse en 2027, si bien el Gobierno español tiene potestad para extender el plazo sin necesidad de pedir permiso a Europa.
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