La magnitud de la crisis financiera sufrida entre 2008 y 2012 fue de tal intensidad que obligó a las reguladores financieros a tomar medidas excepcionales para prevenir el desmoronamiento de los sistemas financieros nacionales. Por esa razón resulta tan importante aclarar el papel del Banco de España durante ese periodo. Pero no es solo el Banco el que ganaría autoridad moral e influencia sobre el mercado financiero con una explicación detallada de los aciertos y errores cometidos durante la crisis; otras instituciones, bien sean políticas como el Congreso o estrictamente financieras como la CNMV, deberían revisar sus actuaciones durante la convulsión económica mundial más grave desde el crash de 1929.

Seguir leyendo.