
La Conselleria de Hacienda ha adjudicado el nuevo contrato de servicios para operaciones de crédito y servicios financieros de la Generalitat y su sector público instrumental por un importe de 121,6 millones de euros.
Este nuevo contrato tiene un plazo de ejecución de dos años, con posibilidad de prórroga por dos años más.
Los servicios financieros que se incluyen en este contrato son, además de la concesión de líneas de crédito de tesorería, los servicios bancarios de cuentas, recaudación, cobros y pagos, fundamentales para que funcione con normalidad la Tesorería de la Generalitat y el sector público valenciano.
El anterior se había prorrogado en dos ocasiones, la última en enero de 2023, y se licitó a finales del año pasado para la adjudicación que ahora se anuncia.
En esta ocasión se ha adjudicado a ocho entidades financieras, frente a las once del anterior que finalmente quedaron en diez, tras la fusión de Bankia y CaixaBank. Todos los bancos que entran en el nuevo ocntrato ya estaban presentes en el anterior, pero dos no han entrado esta vez: una de ellas es Caja Ingenieros -cooperativa de crédito con sede en Barcelona- y la otra entidad es el banco Sabadell, que desde 2017 tiene su sede en Alicante.
Las ocho entidades bancarias adjudicatarias son Abanca, BBVA, Banco Cooperativo Español (Grupo Caja Rural, del que forma parte Caixa Popular), Banco Santander, Caixa d’Estalvis d’Ontinyent, Caixabank, Cajamar e Ibercaja.
Reparto
En concreto, Caixabank será el banco con mayor volumen de líneas de crédito de la Tesorería de la Generalitat (580 millones de euros), seguido del Banco Santander (500 millones) y BBVA (355 millones). A continuación, le siguen Cajamar, que gestionará 50 millones, Banco Cooperativo Español (27,5 millones), Ibercaja (10 millones) y Abanca (2,5 millones).
Hacienda especifica que, de los ingresos por estos servicios, 100,69 millones de euros corresponden a los gastos por intereses y 20,90 millones, a los de las comisiones.
En el supuesto de que el contrato se prorrogue hasta el 31 de enero de 2028 y no se modifiquen las condiciones financieras, los ingresos para las entidades bancarias serían de 238,6 millones de euros, de los cuales 196,4 millones por intereses y 42,27 por comisiones.