
Cani Fernández, presidenta de este organismo, ha confirmado que el Gobierno puede imponer condiciones extra a esta fusión en la fase final del proceso por razones de interés general y ha dejado la puerta totalmente abierta a que la CNMC exija a BBVA desinversiones de negocios para dar su plácet si se concluye que es la mejor fórmula para solucionar un problema de falta de competencia efectiva tras la compra de Sabadell.
La autorización de la CNMC es clave en una operación de concentración de estas características y será la mas difícil de obtener por parte de BBVA. Tras esta adquisición, el banco fusionado será el segundo mayor de España y tendrá una cuota de mercado
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