La primera gasista española y el grupo argelino entierran el hacha de guerra. Pactan contratos de 3.000 millones al año, revisiones estables de precios y un nuevo marco de entendimiento. Leer
La primera gasista española y el grupo argelino entierran el hacha de guerra. Pactan contratos de 3.000 millones al año, revisiones estables de precios y un nuevo marco de entendimiento. Leer