
El banco ve más riesgos ligados a los ataques informáticos y alerta sobre potenciales litigios, acciones de los supervisores o incapacidad para retener clientes tras un incidente.
Santander avisa de los riesgos reputacionales y de negocio asociados al ciberataque que sufrió en mayo, cuando un grupo de piratas informáticos sustrajo datos personales de clientes en España, Chile y Uruguay, así como de los 210.000 empleados que el
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