ACS, la empresa constructora y de servicios que dirige Florentino Pérez, logró el año pasado reducir su deuda a menos de la mitad. Si a finales de 2015 la deuda neta del grupo ascendía a 2.624 millones, a finales de 2016 se quedó en 1.214 millones, gracias a la política de desinversiones del grupo, especialmente, la venta de Urbaser al grupo chino China Tianying por al menos 1.164 millones (2.212 incluyendo la deuda). La empresa logró un beneficio de 751 millones de euros, un 3,5% más que el año anterior, con unas ventas de 31.975 millones, un 4% menos que un año antes.