
Cada semana que pasa se hace más evidente la diferencia de momentum entre la renta variable del Viejo Continente y la de Wall Street.
Cuando sólo ha pasado semana y media del aplastante triunfo de los republicanos en las elecciones presidenciales en EEUU, si hay algo que está quedando claro es que la renta variable europea anda muy nerviosa ante la posibilidad de que nos encontremo
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