El Gobierno vasco recurre a más deuda para arraigar empresas

El Gobierno vasco aumentará su endeudamiento presupuestado en 2025 con mil millones de euros para lanzar el germen del anunciado fondo soberano de Euskadi para arraigar empresas. De momento se alía con 9 entidades financieras, y espera atraer fondos externos.

Nuevo movimiento en busca de instrumentos financieros que consigan arraigar en Euskadi a las empresas, desarrollar proyectos y captar nuevo capital.

El Gobierno de Imanol Pradales va a lanzar el germen del fondo soberano vasco prometido durante la campaña electoral que lo convirtió en lehendakari hace 8 meses.

Este lunes, arropado por los primeros espadas de entidades financieras y empresas locales ha anunciado el aumento en mil millones de euros del endeudamiento fijado para 2025 en los Presupuestos autonómicos.

Lo hará a través de una ley de modificación de las Cuentas vascas para ampliar la deuda en ese montante, y destinarlo al Instituto Vasco de Finanzas (IVF), brazo financiero del Ejecutivo de Vitoria.

Del IVF ya cuelga el fondo Finkatuz, protagonista estos días por su entrada junto a BBK, Vital y el empresario José Antonio Jainaga en Talgo, con 45 millones. Finkatuz es accionista de otras compañías como ITP Aero, CAF, Kaiku Corporación y Arania.

Con los mil millones, el Instituto Vasco de Finanzas creará probablemente un nuevo vehículo, que será el origen del fondo soberano. Está por ver cómo se estructura, y si se incorporan a él entidades financieras o si éstas se alían con el nuevo instrumento en determinadas operaciones empresariales.

Este lunes, el Gobierno vasco ha firmado la denominada ‘alianza financiera vasca’, a la que se han incorporado BBVA, Kutxabank, Laboral Kutxa, las fundaciones bancarias BBK, Kutxa y Vital; la sociedad de garantía recíproca Elkargi, la federación de entidades de previsión social, y la asociación Basque FIK. Esta última fue el primer intento de crear, hace un año, una alianza público-privada en Euskadi para enraizar grupos empresariales. «Pero finalmente va a ser necesario un mayor empuje público, de ahí los mil millones y la nueva fórmula», explican medios económicos.

Junto a la inyección de fondos públicos, el Gobierno vasco se ha comprometido a modificar el decreto que regula las entidades de previsión social voluntaria (epsv) -versión vasca de los planes de pensiones-, con el fin de facilitar su inversión en el nuevo instrumento.

El objetivo, según Pradales, es movilizar 4.000 millones de euros en fondos. De ellos, 3.000 deberían proceder de las entidades financieras socias y del capital internacional que se capte.