La CNMC no exigirá a BBVA vender negocios de Sabadell para la fusión

El regulador ve innecesario requerir desinversiones en los negocios de pagos y de pymes, como pidió Sabadell. BBVA y Competencia aún pueden negociar nuevas medidas.

La Autoridad de Competencia no exigirá a BBVA desinversiones en los negocios de pagos y de pymes de Sabadell si finalmente aprueba la fusión. Esta es una de las principales conclusiones que la CNMC extrae después de casi dos semanas de análisis de las alegaciones que Sabadell presentó al pliego de concreción de hechos el pasado 21 de febrero.

La CNMC cree que se puede garantizar la competencia a través de otros compromisos, generalmente de carácter temporal. Este tipo de medidas está en línea con las que BBVA presentó inicialmente, pero el regulador y el banco comprador han tenido hasta cuatro rondas de negociación en la fase dos para profundizar y mejorar los compromisos propuestos por BBVA, según señalan fuentes del mercado a EXPANSIÓN.

Aún pueden negociar nuevas medidas que cubran los potenciales problemas en materia de competencia que la CNMC detecte tras el análisis de las alegaciones de Sabadell.

La entidad, que presentó alegatos similares a los que trasladó en la fase uno, solicitó a la Autoridad de Competencia que le exigiera a BBVA la venta de algunas partes de los negocios de pymes y de pagos en determinadas regiones para preservar la oferta bancaria en caso de desaparecer. Por su parte, en BBVA defienden que la aparición de un comprador para esos negocios no garantizaría mejor competencia en el mercado. De hecho, el presidente del banco, Carlos Torres, aseguró ayer en un acto de IESE en Barcelona que «no hay correlación directa entre concentración y competencia».

Próximos pasos

La CNMC aún debe terminar el análisis de las alegaciones de Sabadell y determinar si requiere, o no, nuevas medidas a BBVA. Tras esto, la autoridad hará nuevamente el test de mercado en el que preguntará a los potenciales afectados por la fusión (otras entidades bancarias, organizaciones de consumidores, patronales empresariales…) para comprobar si los compromisos planteados por BBVA son suficientes para suavizar su situación de mayor dominio en algunos territorios.

Después, la Dirección de Competencia deberá emitir su dictamen del análisis en segunda fase. Podría frenar la operación o aprobarla con condiciones.

Las previsiones más optimistas apuntan a que la CNMC emitirá su resolución a finales de este mes, aunque podría extenderse hasta principios de abril.

BBVA reconoció recientemente en el folleto de la opa remitido a la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) que las medidas que imponga Competencia podrían «afectar materialmente al negocio» y que podrían «retrasar o impedir la consumación de la fusión prevista, imponer costes adicionales o limitar los ingresos del grupo combinado tras consumarse la fusión con Sabadell».

Y admitió que no puede predecir el «coste, alcance o el impacto» de las condiciones que impondrá la CNMC, ni las que podría imponer el Consejo de Ministros.

El Gobierno, que se ha mostrado beligerante contra la operación desde el primer momento, podría intervenir en caso de haber fase tres. Contaría con 45 días para imponer otras condiciones de interés general o dar su visto bueno a la operación con los compromisos aceptados por Competencia. En ningún caso puede vetar la opa.

CNMV

El último paso es la aprobación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) al folleto de opa.

Carlos San Basilio, presidente del regulador del mercado de valores español, señaló la semana pasada que esperarán a que el Gobierno se pronuncie antes de aprobar el folleto. «Sería consistente con lo que hemos hecho hasta ahora», indicó.

La CNMV podría aprobar el folleto antes de que la CNMC y el Gobierno emitan su resolución. No obstante, la alta esfera del regulador prefiere esperar e incorporar la visión de Competencia y del Gobierno en el folleto de la opa para que los inversores acudan al periodo de aceptación con la mayor información disponible.

San Basilio aseguró que la CNMV trabaja en la preparación del folleto para hacérselo llegar a todos los accionistas de Sabadell a la mayor brevedad posible cuando la Autoridad de Competencia y el Gobierno se pronuncien, si es que éste último finalmente lo hace.

La previsión que maneja la mayor parte de los analistas es que el periodo de aceptación comenzará en junio.

A partir de ese momento, los accionistas de Sabadell dispondrán de 30 días naturales para aceptar la oferta, aunque BBVA podría prorrogar el plazo hasta un máximo de 70 días naturales.

Torres: con Sabadell habrá aumentos del dividendo «sostenidos en el tiempo»

El presidente de BBVA, Carlos Torres, se dirigió ayer a sus accionistas a través de una carta en la que destacó los puntos fuertes de la fusión con Sabadell para los inversores. «Los accionistas capturarán el valor que se genere gracias a las sinergias, con un mayor potencial de revalorización del beneficio por acción y el compromiso de mantener nuestra política de creación de valor a largo plazo», señaló en la misiva.

El directivo agregó que, con la integración de Sabadell, habrá «incrementos en la retribución total al accionista con más dividendos sostenidos en el tiempo».

La remuneración al accionista juega un papel elemental en la guerra entre Sabadell y BBVA. Ambas entidades han elevado sus respectivas remuneraciones tras cosechar resultados récord en 2024.

En el caso de BBVA ha incorporado el dividendo histórico con cargo a 2024 a la oferta a los accionistas de Sabadell, que el próximo 28 de marzo variará después de que Sabadell abone su dividendo. La oferta será de una acción por 5,34 títulos de Sabadell, pero incluirá 70 céntimos brutos por el dividendo de BBVA.

Además, la entidad asegura que mantendrá su política actual de dividendos -incluye un pay-out de entre el 40% y el 50% y repartir el exceso de capital por encima del 12%- tras la integración de Sabadell.