Las empresas europeas con ultrarriesgo deben devolver 102.000 millones en deuda

S&P anticipa una mejora de la tasa de ‘defaults’, pero todavía en niveles altos. Las compañías más endeudadas tendrán que refinanciar para sobrevivir con el mercado casi cerrado.

La financiación para las empresas europeas con más riesgo resucitó el año pasado después de 24 meses de cerrojazo y ha permitido que muchas de ellas salgan al mercado a refinanciar sus deudas. Pero el alivio ha sido solo para la clase alta de esa categoría. Las puertas permanecen cerradas a cal y canto para las ultraendeudadas, y sus necesidades son milmillonarias.

La agencia de ráting S&P cifra en más de 102.000 millones de euros los vencimientos de deuda que afrontan las compañías con peor calificación crediticia entre 2025 y 2029. Las señaladas son las que están en los escalones que van de CCC a C, equivalentes a «riesgo sustancial o extremo» e «impago inminente con poca expectativa de recuperación», según la terminología de las agencias.

Estas compañías han quedado excluidas de la recuperación. Mientras que las empresas europeas con grado especulativo en su conjunto (las que tienen un ráting de BB+ hacia abajo) disfrutaban el año pasado del segundo ejercicio de su historia más intenso en emisiones de deuda, las que ocupan los escalones más bajos han puesto solo 2.700 millones de euros en el mercado desde febrero de 2022.

Más impagos

Sin acceso a financiación, las empresas de ultrarriesgo se han visto empujadas a impagar sus deudas, retrasar los abonos o reestructurarlos. Su ratio de default ha escalado al 37% en 2024 y ha disparado el volumen de los vencimientos más próximos.

«La categoría de calificación CCC-C es siempre el terreno más fértil para futuros impagos y en el actual entorno dominado por los canjes de deuda con pérdidas (distressed exchanges) esto es aún más cierto. De hecho, el año pasado la tasa de default de los bonos CCC-C superó ligeramente el 37%, una cifra muy superior a la media anual del 25% registrada entre 1981 y 2023», explica S&P.

La imposibilidad de acceder al mercado para refinanciar y los retrasos obligados en los cobros han incrementado la bola de los vencimientos. Si al empezar 2024 había 63.400 millones de euros en repagos hasta 2028, ahora hay 102.100 millones hasta 2029.

«El acceso al mercado para los emisores con un ráting de CCC+ o inferior sigue siendo débil», alerta S&P, que considera que estas empresas pueden convertirse en el contrapunto negativo en un año que se anticipa favorable para las deudas del resto del tejido corporativo europeo.

La agencia de ráting espera que la tasa de impagos empiece a bajar de las alturas y que el 4,5% registrado en 2024 se quede en el 3,75% el próximo diciembre.

Tipos más bajos

«Esperamos que los tipos de interés oficiales disminuyan durante el primer semestre de este año», argumenta S&P. «A pesar de las crecientes amenazas arancelarias de Estados Unidos, por ahora se espera que el impacto potencial en Europa sea más modesto y que el crecimiento económico siga siendo superior a los niveles de 2023 o 2024», añade.

Sin embargo, la tasa de impagos continuará por encima de la media a largo plazo, que está en el 3,1%, y las empresas con peor perfil crediticio dentro de las que ya están muy endeudadas serán las responsables.

«El descenso de los defaults será un proceso gradual. Persisten los riesgos a la baja, que podrían dar lugar a una tasa de incumplimientos más elevada», advierte S&P. En el lado contrario, la reapertura del mercado para las compañías de ultrarriesgo mejoraría mucho el escenario, añade.