
El presidente de BBVA remarca «la importancia de que sean los mercados de capitales y accionistas quienes decidan el resultado de los procesos de consolidación en España, Italia y Alemania».
El presidente de BBVA, Carlos Torres, insta a que sean los inversores los que determinen el éxito o fracaso de las operaciones corporativas que actualmente están sobre la mesa en Europa.
Torres ha recalcado «la importancia de que sean los mercados de capitales y los accionistas quienes decidan el resultado de los procesos de consolidación en marcha en países como España, Italia y Alemania», durante su participación en CERAWeek, foro de Energía organizado por S&P Global, que esta semana reúne en Houston (EEUU) a empresarios, reguladores y expertos, así como a representantes de los sectores financiero, tecnológico e industrial.
Compás de espera
En España, el entorno competitivo en el sector bancario está condicionado desde mayo del pasado año por la oferta hostil lanzada por BBVA sobre Sabadell. En Italia, por su parte, los focos también están situados sobre las adquisiciones que quiere ejecutar UniCredit y particularmente, la toma de una participación cercana al 30% en el alemán Commerzbank.
Más de diez meses después de que BBVA lanzara su oferta de compra sobre Sabadell, aún no hay un horizonte claro respecto al momento en el que los accionistas de la entidad de origen catalán podrán pronunciarse sobre la propuesta de BBVA.
El proceso está a la espera de que se complete el análisis de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y de eventuales condiciones que pudiera imponer posteriormente el Gobierno, contrario desde el inicio a la transacción.
Mientras tanto, el calendario para el inversor se encuentra en una situación de impasse, puesto que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ya ha anticipado que esperará a conocer la posición de la CNMC y del Ejecutivo antes de aprobar el folleto de la opa, paso previo para que se abra el periodo de aceptación por parte de los accionistas de Sabadell.
La complejidad del escenario ha aumentado, además, en los últimos días, al sumarse el ámbito judicial.
La Audiencia Nacional ha admitido a trámite un recurso presentado por la patronal catalana Foment del Treball, tras ser excluida por la CNMC como parte interesada del examen sobre la opa.
Más tamaño
Con la adquisición de Sabadell, BBVA persigue, entre otros, ganar dimensión, un elemento clave para hacer frente a los retos que afronta el sector financiero y Europa en su conjunto, según Torres.
«Nos encontramos con una combinación de factores que representa una enorme oportunidad de inversión y crecimiento en infraestructuras energéticas y renovables. Por ello, Europa requiere bancos de mayor escala para financiar la inversión asociada a este crecimiento», ha insistido el banquero.
La Comisión Europea estima que la región necesita entre 750.000 y 800.000 millones de euros anuales para modernizar infraestructuras, impulsar la transformación tecnológica y avanzar en la transición energética.
Según el presidente de BBVA, es necesario «crear instituciones de mayor envergadura y mejor preparadas», para poder afrontar estos «enormes desafíos de inversión».
Torres ha puesto el acento sobre el fuerte incremento esperado de la demanda de energía, especialmente eléctrica. Según la Agencia Internacional de la Energía, la demanda eléctrica global podría pasar de 30 PWh en 2023 a entre 58 y 80 PWh en 2050.
En su opinión, este crecimiento se explica, principalmente, por cuatro motivos: la importancia de asegurar energía a precios asequibles; la necesidad de autoabastecimiento energético; la obligada descarbonización; y el auge de la inteligencia artificial y la inversión en centros de datos.