Las entidades de previsión social vascas crecen un 6,5% y reclaman seguridad jurídica

Los recursos de las Epsv (versión vasca de los planes de pensiones) rebasan los 30.800 millones, con rentabilidades medias en 2024 del 6% en las individuales y del 7,1 en las de empleo. Sólo 350 millones están invertidos directamente en empresas de Euskadi.

La previsión complementaria busca que el 70% de los trabajadores cuente con una pensión extra que le aporte el 20% de su último salario. Para lograrlo, tendrá que cotizar durante 35 años con el 6% de su sueldo.

Ante este horizonte tan largo, el sistema requiere «persistencia y seguridad jurídica», ha comentado Ignacio Etxebarria, presidente de la federación vasca de entidades de previsión social voluntaria (Epsv), versión vasca de los planes de pensiones; que este lunes ha presentado los datos del cierre de 2024.

Según ha dicho, la reforma fiscal que se prepara en Euskadi va a ser buena para las entidades de previsión social, al incentivar la entrada de trabajadores jóvenes y el cobro como renta.

Los últimos cambios introducidos en el acuerdo de PNV y PSE con Podemos incorporan medidas desfavorables; pero «no son sustanciales», según Etxebarria. Así, el límite conjunto para la deducción de trabajador y empresa se rebaja de 12.000 a 10.000 euros y, más relevante, se limitan las bonificaciones al rescate como capital al 30%, frente al 40% actual.

Sobre esta cuestión, el responsable de las Epsv ha lanzado un «mensaje tranquilizador», ya que hasta 2025 todos los derechos se consolidarán, de manera que el 40% quedará exento y el 60% restante se integrará en el IRPF, «con independencia de cuándo se cobre». A partir de enero de 2026 se aplicará la reforma para las nuevas aportaciones.

Récord de patrimonio

En 2024, el patrimonio que gestionan las entidades de previsión social en Euskadi rebasó con creces los 30.000 millones de euros y se colocó en un récord de 30.826 millones, un 6,5% más que en 2023, según datos del Gobierno vasco. Esta cuantía equivale al 31,7% del PIB vasco, ha apuntado el viceconsejero de Política Financiara, José Corchón.

De estos recursos totales, sólo 350 millones están invertidos en empresas vascas, buena parte de ellos a través de Orza, el fondo conjunto de Elkarkidetza (entidad de los funcionarios forales y municipales) y Geroa (epsv de empleo de Gipuzkoa). Esta cuantía invertida directamente en el tejido empresarial está lejos de las pretensiones de la Administración vasca, que busca que las Epsv le acompañen en su política de inversión en compañías estratégicas.

La rentabilidad de las entidades de previsión social durante el pasado año fue del 6,06% para las individuales y del 7,18% para las e de empleo, de acuerdo con las cifras del Departamento de Hacienda.

Ampliación de Etorkizuna

En total, 1,3 millones de personas están en el sistema, si bien esta cifra incluye duplicidades dado que un mismo particular puede contar con varios planes. Según Corchón, uno de cada cuatro trabajadores en Euskadi tiene una epsv de empleo, aunque existen grandes diferencias entre las tres provincias: so el 43% en Gipuzkoa (gracias a Geroa), el 19% en Álava y el 15% en Bizkaia.

Desde el Gobierno vasco, el objetivo es generalizar la previsión complementaria a más colectivos y más sectores, mejorar la penetración en todos los territorios y lograr carreras de cotización más largas.

A este respecto, el viceconsejero ha animado expresamente a los sectores vizcaínos de metal, química, agencias de viajes y distribución de alimentos a que se integren en Etorkizuna, la epsv impulsada por la patronal Cebek para la construcción. También ha reclamado la entrada de Álava en la nueva entidad de empleo.

Desde la federación vasca, su presidente ha lanzado un llamamiento a empresas y trabajadores para que incorporen la previsión social a la negociación colectiva en los convenios sectoriales.