El impuesto a la banca queda fuera de la revisión fiscal vasca

Los tiempos mandan, y el nuevo impuesto a la banca cedido a Euskadi no entra en la reforma fiscal en marcha y aprobada ya en Bizkaia. Hay acuerdo político para que se aplique este año, pero los plazos de tramitación lo hacen difícil.

El pacto final entre PNV, PSE y Podemos para sacar adelante los cambios tributarios pendientes desde hace años en Euskadi incluye el desarrollo normativo y la entrada en vigor en 2025 del nuevo impuesto a las entidades financieras.

Pero, finalmente, el nuevo tributo ha quedado fuera de la revisión fiscal que ultiman las tres Juntas Generales, y que ya ha aprobado la Cámara vizcaína.

Así, las normas forales de medidas para la revisión del sistema tributario de cada territorio no incorporan el impuesto sobre margen de intereses y comisiones bancarias.

Los Gobiernos central y vasco acordaron a finales de 2024 concertar este gravamen, con lo que se reconoce la competencia de las instituciones forales para gestionarlo y regularlo. Pero esta cesión exigía la modificación del Concierto Económico vasco a fin de introducir el nuevo impuesto a la banca, y acaba de hacerse efectiva.

El pasado 10 de abril, el Congreso de los Diputados aprobó los cambios en el Concierto vasco, justo un día después de que las Juntas Generales de Bizkaia dieran luz verde a la revisión fiscal.

Ahora, ya con la ley del Concierto actualizada y reconociendo la capacidad foral sobre el nuevo impuesto a la banca, la pelota está en el tejado vasco.

Las tres Diputaciones tendrían que aprobar la norma del tributo a las entidades financieras y, después, tramitarla en sus respectivas Cámaras provinciales.

En principio, no deberían tener problemas para sacarla adelante gracias al pacto de PNV y PSE con Podemos, aunque todo dependerá finalmente del contenido del proyecto. También podrían utilizar fórmulas para acelerar la tramitación del impuesto en las Juntas y aprobarlo antes de fin de año, aunque medios fiscales creen que los gobiernos forales no tienen prisa por hacerlo.

El tributo afectará a Kutxabank y Laboral Kutxa.

El Gobierno español ha modificado la ley del tributo a la banca que se aplican las entidades financieras en el resto de España, con un nuevo diseño que fija un tipo progresivo sobre los márgenes de intereses y comisiones de cada entidad, que será del 1% hasta los 750 millones, del 3,5% hasta los 1.500 millones, del 4,8% hasta los 3.000 millones, del 6% hasta los 5.000 millones y del 7% desde 5.000 millones en adelante.

La Asociación Española de Banca (AEB) ya ha anunciado que tiene previsto recurrir el nuevo diseño del impuesto al sector.