
El proyecto podría anunciarse este verano y prevé reducir las exigencias de capital a las grandes entidades.
El presidente de EEUU, Donald Trump, quiere desmantelar gran parte de la regulación bancaria por la que se rigen los mercados financieros desde la gran crisis de 2008, según Financial Times.
Aunque todavía se desconocen todos los detalles y el alcance final de la medida, la Casa Blanca se estaría planteando revertir algunas de las medidas clave que fueron diseñadas para blindar el sistema financiero tras el colapso de Lehman Brothers y el rescate a grandes instituciones bancarias como Citigroup.
Entre otros aspectos, el borrador incluye una reducción de las exigencias de capital para los grandes bancos de Wall Street. En este sentido, el cambio más significativo que se perfila es la reducción del llamado supplementary leverage ratio (SLR), que exige a los bancos con activos superiores a 250.000 millones de dólares mantener un nivel mínimo de capital de alta calidad frente a todos sus activos, sin ponderación por riesgo.
Esta ratio fue una de las herramientas clave implementadas tras la crisis financiera de 2008 para garantizar que las entidades tuvieran un colchón suficiente en caso de pérdidas abruptas en sus carteras de crédito, derivados o inversiones.
Reducir esta exigencia implicaría que bancos como JPMorgan, Goldman Sachs o Bank of America podrían mantener menos capital en reserva, liberando recursos que podrían destinarse a más préstamos, recompra de acciones o dividendos.
La propuesta de la Casa Blanca ya cuenta con el respaldo de la Reserva Federal, la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC), así como de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC).
De todas formas, el anuncio formal no se espera hasta dentro de unos meses, previsiblemente en verano de este año, y la propuesta será sometida a una ronda de consultas públicas antes de su implementación definitiva.
Se trata de una promesa electoral que hizo Trump para conseguir el apoyo de Wall Street, al que garantizó una «hoguera regulatoria», en línea con la agenda de los grandes bancos, que llevan más de una década presionando para relajar estas normas, en la medida que consideran que han sido excesivas y penalizan la posesión de activos considerados seguros, como los bonos del Tesoro de EEUU.
Además, la industria financiera del país se queja de que la regulación actual les impide competir en igualdad de condiciones con entidades extranjeras, especialmente las británicas y las suizas, donde también se plantean flexibilizar este tipo de requisitos.
Los detractores de esta medida advierten de que justamente fueron estos requisitos los que blindaron al sistema financiero frente a recientes episodios, como el colapso de Silicon Valley Bank en 2023, un caso en el que las pérdidas se pudieron contener gracias a los colchones de capital impuestos tras la crisis de 2008.