Sabadell se une al club de los bancos más solventes

Ya tiene toda su deuda en la parte noble de la escala de rátings, al igual que Santander, BBVA, CaixaBank y Bankinter. Solo los CoCos se les resisten.

Sabadell ha dejado de ser bono basura incluso para su deuda más arriesgada. El banco ha conseguido situar todos sus instrumentos en la zona noble de la escala de rátings (de BBB- hacia arriba, el conocido como grado de inversión) y se une al club de los más solventes. Santander, BBVA, CaixaBank y Bankinter son los miembros que lo han precedido.

El ticket de entrada a esa sociedad lo tiene la deuda subordinada. Está la última en la escala de cobro en caso de tropiezo y por eso es la más difícil de llevar hasta el grado de inversión. Más abajo todavía se encuentran los bonos contingentes convertibles (CoCos o AT1), pero las condiciones especiales de este instrumento hacen que constituya una clase aparte y que los departamentos financieros de los bancos canten victoria cuando los subordinados abandonan el bono basura.

Sabadell ya había logrado que S&P y Fitch concedieran un BBB- a estas emisiones. Faltaba Moody’s, que ha tardado más en dar su conformidad y solo ahora ha decidido otorgar esa nota a la deuda subordinada tras subirle un escalón.

Lo ha hecho en plena opa de BBVA, un momento en el que las agencias prefieren evitar los cambios a la espera del desenlace definitivo. Sabadell se está saltando todas las cautelas en este caso. La duración del proceso y la mejora del capital y los beneficios que está presentando el banco han llevado a todas las agencias a mover ficha desde que se lanzó la oferta.

Fitch ha subido dos veces el ráting y una la perspectiva. S&P aguantó hasta el pasado mes de marzo, pero entonces decidió no esperar más y llevó la calificación principal de Sabadell como emisor hasta A-. Moody’s acaba de sumarse con la deuda subordinada.

Dinero más barato

Fuentes financieras señalan la importancia de este paso para el coste de financiación del banco. Sabadell está sujeto a los mismos requerimientos que el resto del sector y la deuda subordinada es clave para cumplirlos, porque tiene una elevada capacidad para absorber pérdidas y computa como capital (Tier 2).

Estas peculiaridades la hacen más cara porque los inversores exigen más intereses para compensar el riesgo que asumen. Sabadell pagó un 5,125% por sus últimas subordinadas, emitidas el año pasado, muy lejos del 4% de BBVA. A partir de ahora le saldrán más baratas.

También supone un espaldarazo para sus planes a futuro (si la opa lo permite) en caso de que quiera diversificar las fuentes en las que consigue el dinero por inversores o divisas.

A Sabadell solo le quedan los CoCos en el grado especulativo o bono basura (de BB+ hacia abajo). No está solo. Santander es el único de los grandes bancos cotizados españoles con un ráting de grado de inversión para sus bonos contingentes convertibles, pero ni siquiera esta entidad logra la unanimidad de las agencias. S&P los califica con un BBB-, pero Moody’s no está de acuerdo y le da su equivalente a BB+, todavía en territorio de no inversión.

BBVA tiene sus CoCos en BB, el mismo escalón que Sabadell y Bankinter. Los de CaixaBank se encuentran en BB+.

No es imposible llevar los CoCos a la zona más noble de la escala. Algunos bancos daneses, noruegos y suecos lo han conseguido con el consenso de las tres agencias. Entre los más grandes de los principales países de Europa, el máximo está en manos de BNP, UBS y HSBC, que cuentan con dos de las tres grandes de su lado.