A la luz del informe de Competencia, ¿debió pasar la opa sobre Sabadell a fase 2?

El informe de la CNMC sobre la operación de compra planteada por BBVA sobre Sabadell resulta muy contundente a la hora de calificar al banco a adquirir como no imprescindible para el segmento del crédito a pymes dentro del sector financiero nacional, que ha sido desde el principio el principal argumento utilizado por la cúpula de Sabadell para pedir que no se autorizara la operación o, por lo menos, que se impusieran medidas estructurales, no temporales, para hacerla más complicada.

El dictamen de la comisión que vela por la competencia señala varias cosas para relativizar el papel del Sabadell: que el banco había perdido cuota en el segmento de pymes en los años entre 2021 y 2023 (últimos datos analizados por el supervisor ya que la oferta se presentó en abril del año pasado) y aclara que en todo caso el banco no es la primera entidad en ninguna comunidad autónoma; que en Cataluña es la tercera (después de CaixaBank y Santander) y que en varias otras zonas su peso es superado por entidades de bastante menor tamaño como Kutxabank, Cara Rural de Navarra o Cajamar (esta última en la Comunidad Valenciana), lo que, en opinión de la CNMC, hace que queda definido el papel que entidades medianas tienen en el segmento de crédito donde, además, vienen ganado cuota en el mismo periodo en que Sabadell la habría reducido.

Esto es lo que hace que la Sala de Competencia acabara aprobando por unanimidad la autorización de la operación de compra admitiendo como suficientes los compromisos adquiridos por BBVA de mantenimiento de las líneas de crédito por un periodo de 3 o 5 años para dar tiempo a que las pymes afectadas por la concentración puedan recurrir a la financiación procedente de otras entidades, ya que estas necesitan un periodo de tiempo para analizar y conocer a estas empresas de menor tamaño.

El informe dedica también bastante espacio a rebatir los argumentos de Sabadell empezando por explicar porque la calificación de pymes abarca a aquellas empresas que facturen menos de 50 millones de euros, como define la Unión Europea y el Banco de España, y no de hasta 250 millones que proponía la entidad de origen catalán. Siempre se ha dicho que España es un país de pymes y no parece razonable poner un listón tan elevado para identificarlas.

La polémica sobre el número de bancos con los que operan las pymes, Sabadell señalaba que la mayoría necesitaba 3 o 4, la resuelve el informe señalando que, según datos del Registro (datos que son voluntarios de facilitar o no, pero que son varios miles las que los revelan) la inmensa mayoría de las pymes de menos de 50 millones de euros de facturación utilizan uno o dos bancos. Las que utilizan tres o más no llegan al 20%

A la luz del informe parece desprenderse que este podría haber sido aprobado en fase 1, lo que habría impedido que el Gobierno tuviera la última palabra a la hora de establecer condiciones para que la operación, una vez registrado el folleto de esta por la CNMV, quedara a expensas de lo que decidieran los accionistas. En ese caso, ¿por qué no fue así?

La explicación más plausible, y que ya se planteó cuando, en contra del criterio de BBVA y de numerosos expertos del sector, finalmente la CNMC decidió ampliar el periodo de análisis y pasarlo a fase 2, es que el supervisor de la competencia, a la vista de que se trata de una operación de compra no acordada, no quería que Sabadell recurriera la decisión alegando indefensión al no tener en la fase 1 acceso al expediente de la CNMC. De esta forma, los responsables de Sabadell, que en todo caso habían dado a conocer sus opiniones contrarias a la operación, pudieron presentarlas formalmente ante la CNMC.