
La banca española sobresale por la eficiencia de sus costes y la mejora de las métricas de rentabilidad, según Scope. Unas características que han permitido a las entidades «reforzar sus perfiles financieros», aunque reprocha la elevada concentración existente en el sector.
En un informe en el que la agencia de ráting analiza el panorama de la economía española y su sector bancario, los analistas de la firma noruega señalan que la fuerte eficiencia de costes es una de las principales características de las entidades españolas, después de mejorar «significativamente» en los últimos años tras el último ciclo de consolidación en 2020-2021.
El documento añade que las métricas de rentabilidad también han mejorado, en línea con otras economías europeas como las de Alemania, Italia, Bélgica o Francia, lo que ha permitido a los bancos españoles reforzar sus perfiles financieros tras años de resultados débiles.
En lo que se refiere a la calidad de los activos, los analistas nórdicos la califican de «estable», pese a los bajos niveles actuales. «El crecimiento de los préstamos al consumo y al por menor no garantizados presenta más riesgos que los préstamos garantizados o las hipotecas. Por otro lado, el aumento de los niveles de empleo sigue favoreciendo la calidad de los activos», recalcan.
Liderazgo
El informe destaca el liderazgo ejercido por Santander y BBVA, «dos entidades diversificadas a escala mundial», y CaixaBank, «un gran banco nacional de carácter general». La agencia incide en que estas entidades, junto con Banco de Sabadell y Bankinter, representaban cerca del 70% de los activos nacionales del sector en 2023, lo que entiende que supone una elevada concentración bancaria.
En cuanto a su operativa, Scope apunta a la vigencia de las sucursales como el principal canal de distribución, aunque destaca la reducción que han acometido la mayoría de los grupos bancarios como parte de sus planes de reestructuración y pone en valor el desarrollo de plataformas digitales para la comercialización de productos y la divulgación, en línea con sus homólogos internacionales.
Estabilidad económica
En lo que se refiere a los números del país, la agencia de ráting añade que la fuerza económica de España se sustenta en un sector servicios amplio y bien diversificado. «Entre 2014 y 2024, el PIB real creció un 2%, más que el de sus principales comparables de la Unión Europea. La actividad económica superó a la de la región en 2024, creciendo un 3,2%, impulsada por un mayor consumo y un mejor comportamiento del turismo y de los servicios no relacionados con las visitas», destaca.
Los analistas de la firma valoran que el PIB per cápita español no ha dejado de aumentar y se ha acercado al de sus homólogos de la UE, gracias a una «notable estabilidad económica y financiera» en los últimos años y a la aplicación de «reformas para modernizar su marco institucional».
No obstante, recuerda la necesidad de acometer nuevas reformas estructurales para potenciar un crecimiento económico sostenible, al contar con una productividad y una renta per cápita inferiores a las de otras economías avanzadas.
La calificación de España por parte de Scope es actualmente ‘A’ con perspectiva estable. «El ráting está respaldado por una economía más resistente, diversificada y sostenible y una consolidación fiscal sostenida», concluye el informe.