La compañía cumple las expectativas de los analistas, que ya preveían que la compañía textil podía romper la barrera de los 3.000 millones de beneficio (esperaban más de 3.100 millones), después de que en 2015 ya hubiera superado el techo de los 20.000 millones de facturación y ante la robusta evolución del ejercicio. Mientras otros competidores como H&M se vieron afectados por la fortaleza del dólar o los cambios del clima, la facturación de la compañía, presidida por Pablo Isla, ya había crecido en los nueve primeros meses del año un 11%.