
Sabadell sigue adelante con su plan de explorar una potencial venta de su filial británica, TSB.
Este viernes 27 termina el plazo para que presenten ofertas los potenciales interesados y será a partir de ese momento cuando la entidad evaluará si finalmente sigue adelante con la desinversión.
La operación ha transcurrido en paralelo a la opa presentada por BBVA, pese al potencial impacto que esta venta podría tener en los planes del banco presidido por Carlos Torres.
Aunque no hay una decisión tomada, los responsables de Sabadell consideran que una potencial venta de TSB (si las ofertas valoran la entidad a unos múltiplos suficientes para el banco) puede suponer una oportunidad estratégica.
Barclays y Santander son los dos bancos que permanecen en el proceso, según fuentes financieras, y se espera que ambas entidades presenten ofertas vinculantes por TSB. También había participado NatWest, aunque la entidad finalmente se retiró .
Ofertas
Fuentes financieras próximas a la operación creen que Sabadell puede llegar a recibir ofertas por TSB que valoren la entidad en alrededor de 2.000 millones de libras (unos 2.350 millones de euros). Esto no solo serviría para cubrir con creces los 1.700 millones de libras abonados a Lloyds en 2015 para hacerse con el negocio británico, sino que supondría una inyección de capital que puede seducir a los accionistas en el contexto de la opa.
Aunque los responsables de Sabadell no han concretado qué harán con los recursos recibidos en caso de una potencial venta, sí está sobre la mesa la posibilidad de repartir un dividendo extraordinario con una parte del dinero generado por la desinversión.
Sabadell necesitará la aprobación de la junta general de accionistas para aprobar una venta de TSB, en un contexto en el que los gestores del banco están limitados por el deber de pasividad por la opa.
Carlos Torres, presidente de BBVA, se ha manifestado en contra de llevar a cabo una operación como esta en plena opa. Sin embargo, la venta no tendría por qué influir en la oferta del banco, ya que si el capital obtenido permanece en el banco, la valoración de Sabadell se mantendría. Solo en el caso de un pago de dividendo, BBVA se vería forzado a revisar la ecuación de canje.