Los bancos aprovechan la bonanza para cargarse de deuda con más riesgo

Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell anticipan refinanciaciones de 2026 y llevan las emisiones de CoCos del sector en España por encima del total de 2024.

Todo se vende a buen precio y con alta demanda en el mercado de deuda. Los inversores están ávidos de papel con elevada rentabilidad y los bancos lo están aprovechando para colocar sus bonos con más riesgo, antes de que un nuevo giro del guion de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, enturbie las aguas.

Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Bankinter están convirtiendo 2025 en un año récord para las colocaciones de deuda contingente convertible (CoCos o AT1). Llevan 5.000 millones de euros emitidos en la primera mitad, más que en 2024, 2023, 2022 y 2020 al completo.

Solo 2021 se cerró con un mayor volumen en los doce meses (5.453 millones), pero la cuantía vendida en seis de 2025 ya supone el doble que en el primer semestre de aquel ejercicio.

No lo están haciendo porque lo necesiten de forma acuciante. Santander incluso había adelantado a los inversores de renta fija que el actual podía ser su primer año sin emitir CoCos desde 2022.

Temor a Trump

Pero la tentación ha sido demasiado grande y también el escarmiento de ver el mercado de deuda cerrado durante más de dos meses en primavera tras la amenaza arancelaria de Trump. Fuentes financieras aseguran que los bancos se han hecho muy conscientes de que todo se juega a ventanas que hay que aprovechar antes de que el presidente de Estados Unidos, la geopolítica o las guerras las destruyan.

Con el temor a un nuevo shock de fondo, Santander ha decidido cargarse de deuda con más riesgo ahora para tener recursos cuando realmente los necesite, que es en 2026. Lo mismo han hecho BBVA, CaixaBank y Sabadell.

Ninguno de ellos tiene vencimientos de CoCos que atender este año, pero sí el que viene. No solo están haciendo acopio para tener con qué refinanciarlos, sino que Santander y CaixaBank se han lanzado a recomprar todos los que puedan con antelación.

CaixaBank fue el más madrugador. En enero presentó una oferta para adquirir la mayor parte posible del CoCo que tiene la primera ventana de amortización en marzo de 2026. Se hizo con 836 millones, así que solo le quedan 414 millones pendientes.

Santander acaba de emular la jugada. Su emisión vence en enero del año que viene y ha propuesto a los bonistas hacerse con sus títulos. Le ha ido peor que a CaixaBank porque no ha ofrecido prima. El banco catalán dio un premio del 1% a los vendedores, pero Santander prefirió ahorrarse el desembolso extra. Aun así ha conseguido quitar 467 millones de la circulación y dejar el monto pendiente de refinanciar en poco más de 1.000 millones.

Pago doble

Aunque no haya oferta de compra anticipada, a todos les compensa cargar durante varios meses con el coste extra que supone pagar a la vez los CoCos nuevos y los que se van a refinanciar, en lugar de ajustar el calendario y hacerlo de forma coincidente al intercambiar unos por otros.

Y es un desembolso elevado. La última emisión de Santander le cuesta 90 millones de euros al año en intereses, a pesar de que la colocó al 6%, el mejor precio de todas las realizadas este año, junto con la de Bankinter. Los bonos AT1 son los más caros que puede emitir un banco, puesto que también son los que más riesgo generan para sus dueños. Los cupones pueden impagarse y las propias emisiones al completo pueden volatilizarse y dejar sin nada a sus propietarios, como se comprobó en Credit Suisse y Popular.

Ese coste y ese riesgo los convierten, a la vez, en los más complejos de emitir y los más sensibles a la volatilidad entre todos los instrumentos de deuda. De ahí el cuidado que tienen los bancos de no dejar su refinanciación para última hora, y más cuando son una parte fundamental de los colchones de solvencia que exigen las autoridades.

Los bancos españoles no están solos. La emisión de CoCos está viviendo una ebullición en toda Europa, que también se encamina a un nuevo récord anual de volumen colocado, según los datos de la firma experta en crédito CreditSights. La cuantía supera ya los 30.000 millones, así que solo le faltan otros 20.000 millones para sobrepasar el máximo histórico de 50.000 millones que se alcanzó el año pasado.