La guerra de los aranceles amenaza con llevar los ‘default’ a máximos desde el Covid

S&P ha calculado diversos escenarios para las empresas europeas con más deuda dependiendo de hasta dónde llegue el castigo de Trump.

Donald Trump tiene en sus manos el destino de una parte de las empresas europeas. Las compañías con más deuda y problemas financieros concentran toda su atención en la resolución de la guerra de los aranceles desatada por el presidente de Estados Unidos, porque su supervivencia depende de ello.

S&P Global ha comenzado a hacer escenarios para calcular el impacto de la crisis en la tasa de impagos (default) de la deuda, con el objetivo de anticiparse a lo que está por venir.

Estimar posibles desenlaces ante acontecimientos futuros es una práctica habitual entre las agencias de ráting y siempre hay variaciones que dependen de la macroeconomía, pero esta vez hay dos diferencias. La primera es que la distancia entre el mejor desenlace y el peor es mucho mayor de lo acostumbrado. La segunda, que los aranceles tienen la capacidad de cambiarlo todo, cuando normalmente hay un compendio de factores.

Su influencia llega hasta el punto de que un mal acuerdo puede llevar los defaults de las empresas europeas a su máximo desde el pico tras el estallido de la epidemia de Covid. En 2021 el porcentaje de incumplimientos de la deuda escaló por encima del 6% y S&P dice que en marzo de 2026 puede estar en el 5,25%, desde el 4,1% actual.

Vuelta atrás y represalias

Es el escenario pesimista, el peor de los tres posibles. «Tras la pausa de 90 días en los aranceles, Estados Unidos impone a los países europeos los niveles que propuso el 2 de abril. Las represalias de la UE siguen siendo una posibilidad, lo que podría dar lugar a aranceles transfronterizos aún más elevados que los ya planteados. En esta situación, la demanda mundial y la confianza de los consumidores se hundirían y las industrias más débiles y dependientes del consumo serían las más perjudicadas», explica la agencia de ráting.

El problema de los impagos es que ya están por encima de la media histórica y cualquier contrariedad los elevaría a tasas muy elevadas. Las empresas estaban esperando que la rebaja de los tipos de interés les permitiera reducir sus costes de financiación y mejorar sus resultados por el impacto positivo en la economía de un menor precio oficial del dinero. Trump ha hecho que la situación amenace con ser la contraria.

La bajada de los tipos y la reactivación económica todavía pueden dar buenas noticias a las empresas si el presidente de EEUU no se cruza demasiado en el camino y el pacto arancelario no es ni el mejor posible ni el peor. Es el escenario base de S&P y contempla una mejora de la tasa de impagos de las empresas europeas hasta el 3,6% en nueve meses.

La mejor salida

Hay otra opción incluso mejor. En el escenario optimista, la marcha atrás de Trump es tal que solo quedan en pie los aranceles del 10% y no hay ninguna represalia europea. «El impacto negativo puede ser mínimo para la mayoría de los emisores de deuda», señala S&P. «Este escenario puede dar lugar a una evolución económica superior a la esperada», añade. En este caso, la tasa de impagos podría caer al 2,5%.

Las compañías más endeudadas tienen a su favor un volumen relativamente contenido de vencimientos de deuda. Son menos de 50.000 millones de euros en necesidades de refinanciación en 2025 y cerca de 130.000 millones tanto en 2026 como en 2027; mucho menos que los 270.000 millones de 2028.

Pero el panorama es incierto. «Dada la falta general de claridad, combinada con una menor confianza de los consumidores y las empresas, prevemos que los impagos podrían mantenerse cerca de sus niveles actuales el año que viene, aunque es probable que se produzcan algunos aumentos o descensos por el camino», concluye S&P.