
La entidad ha optado por iniciar el periodo de aceptación a comienzos de septiembre para incluir en el folleto de opa toda la información relevante asociada a Sabadell: sus cuentas semestrales y los resultados de las dos juntas relativas a la venta de TSB que celebra el próximo 6 de agosto.
Giro de guion inesperado en la opa de BBVA sobre Sabadell. Si hasta este lunes el mercado descontaba que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) iba a aprobar el folleto de opa en los próximos días, dando comienzo al periodo de aceptación, BBVA prevé ahora que la opa arranque a principios del próximo septiembre.
La entidad ha optado por atrasar a finales de agosto o principios de septiembre la presentación del folleto de opa para poder incluir en el documento la última información relativa a Sabadell: los resultados correspondientes al primer semestre (rinde cuentas este jueves y presenta el nuevo plan estratégico) y los resultados de las dos juntas consecutivas asociadas a la venta de la filial británica TSB que la entidad vallesana celebrará el próximo 6 de agosto.
BBVA, que ya ha comunicado la decisión a la CNMV y no le ha puesto objeciones, prefiere que los accionistas de Sabadell acudan a la opa con toda la información disponible y total transparencia.
La decisión de postergar la presentación del folleto a priori beneficiaría a BBVA porque evita que el periodo de aceptación coincida con agosto, un mes inerte en términos de actividad bursátil, según fuentes del mercado.
La directiva de BBVA quería evitar a toda costa que el tramo final del periodo de aceptación coincidiese con agosto por temor a que la opa tuviera poca participación. Carlos Torres, presidente de BBVA, aseguró hace un mes en el seminario de verano organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en la UIMP, en Santander, que agosto «es un mal escenario para todos».
Con la última decisión adoptada por BBVA «se evitará que el periodo de aceptación esté abierto en agosto, un mes en el que, debido a las vacaciones, es más difícil para los accionistas ejercer su derecho a canjear las acciones», apuntan fuentes oficiales. No obstante, el retraso de prácticamente un mes del inicio de la opa trastocará los tiempos del banco comprador para consumar la operación sobre Sabadell.
Los planes de BBVA pasaban por iniciar la opa a finales de este mes o principios de agosto y extender el periodo de aceptación hasta bien entrado septiembre y tomar el control de Sabadell en octubre.
Ahora deberá repensar su estrategia para no dilatar el proceso de compra en gran medida. De hacerlo podría elevar la incertidumbre de una operación que va camino de cumplir 15 meses.
BBVA aún tiene que determinar el plazo que dará a los accionistas de Sabadell para que acudan en la opa. Puede fijar un periodo mínimo de 30 días naturales, aunque tiene la posibilidad de extenderlo hasta 70 días naturales. Si decidiera ampliar el plazo durante la opa, solo podrá hacerlo de 10 días en 10 días.
En caso de establecer el periodo más extenso, la opa podría finalizar a comienzos de noviembre.
Actualización del folleto
La nueva hoja de ruta de BBVA le obligará a hacer una revisión del borrador del folleto que presentó al supervisor bursátil a principios de julio.
El banco deberá actualizar el documento e incluir toda la información relevante que esté asociada a ambas entidades: resultados semestrales de ambos bancos; potenciales revisiones de las políticas de dividendos; nuevos riesgos asociados a la operación si los hubiera, etcétera. También deberá indicar en el folleto el plazo que dará a los accionistas para que acudan a la opa.
Previsiblemente, el banco comprador debería mencionar también en el documento el proceso de infracción que la Comisión Europea abrió la semana pasada al Gobierno por su actuación en la opa.
Bruselas envió el pasado jueves una carta al Ejecutivo en el que solicita información adicional sobre las leyes, normativas y actuaciones que estarían vulnerando el código legal comunitario. A juicio de la institución continental, el Gobierno se ha extralimitado con el veto a la fusión de BBVA y Sabadell durante un mínimo de tres años, con opción a dos más.
Diversos miembros del Ejecutivo, como Carlos Cuerpo, ministro de Economía, Comercio y Empresa, han defendido en los últimos días que la actuación gubernamental entra dentro de los límites de la normativa europea.
Cuerpo dice que su actuación en la opa marca un precedente
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha defendido durante una comparecencia en el Congreso la actuación del Gobierno en la opa de BBVA sobre Sabadell, que derivó en la imposición de una moratoria de tres años a la fusión de ambas entidades. Esta intervención ha sido objeto de un expediente de infracción por parte de la Comisión Europea.
El ministro ha asegurado que su actuación «sienta un precedente» que obligará a que en futuras operaciones corporativas las empreses velen por el interés general del país, y no solo por generar valor para sus accionistas.
Cuerpo sostiene que la legislación española en la que se apoya su intevención, la Ley de Defensa de la Competencia de 2007, está «perfectamente alineada» con la europea. La Comisión Europea, en cambio, piensa que viola algunos tratados de la UE.
Según el ministro, el Gobierno ha evitado en esta opa los masivos recortes de empleo que suelen llevar asociadas las integraciones bancarias. Y resaltó que no ha bloqueado la operación empresarial. A este respecto, Cuerpo subrayó que BBVA ha decidido continuar con la opa, en lugar de paralizarla, una posibilidad legal a la que se podía haberse acogido. «Lo que pone de manifiesto la decisión de BBVA es que puede generarse valor para los accionistas de ambas entidades sin que se vea perjudicado el interés general», señaló.