
La cooperativa de crédito del grupo Mondragón elige la región metropolitana de Barcelona como objetivo prioritario en sus planes de expansión territorial.
A contracorriente. Frente al goteo de cierres de oficinas bancarias en Cataluña -una tendencia que continúa, aunque a menor ritmo-, la cooperativa de crédito vasca Laboral Kutxa lanza una ofensiva en el mercado catalán que contempla la apertura de una docena de sucursales en un plazo de tres años, hasta contar con 15 oficinas en la comunidad.
La entidad financiera del grupo cooperativo Mondragón ha decidido acometer un ambicioso plan de expansión territorial, principalmente en Barcelona y en ciudades de la región metropolitana, explica el director comercial de Laboral Kutxa, Javier Cortajarena.
El directivo desvincula la apuesta por Cataluña en la estrategia de expansión territorial de la entidad del impacto que pueda tener en el mapa bancario autonómico la opa de BBVA sobre Sabadell. Estos dos bancos, junto a CaixaBank y Santander, absorben casi el 86% de las 2.134 oficinas que existen en Cataluña. Antes de la crisis de 2008 había más de 8.000.
El intenso proceso de concentración bancaria abre oportunidades a nuevos actores, como Laboral Kutxa, cuyo desembarco en la comunidad está teniendo una «buena acogida» por parte de instituciones, empresas y entidades de la economía social, señalan desde la cooperativa vasca.
La ofensiva de Laboral Kutxa comenzó en 2024, cuando triplicó de golpe su presencia en Barcelona. «Desde hacía 40 años sólo teníamos una oficina, en la calle Mestre Nicolau», apunta Cortajarena. El año pasado, la entidad abrió una en la Rambla del Poblenou y otra en la Diagonal con el paseo Sant Joan. Esta última incorpora una oficina de empresas y alberga la dirección territorial. Para liderar el negocio en Cataluña, Laboral Kutxa ha fichado a Jordi Marcos, que procede de Targobank y que anteriormente trabajó en CaixaCatalunya. «Tenemos afán de permanencia en el mercado catalán», dice Marcos, que está al frente de un equipo de 22 personas; esta cifra crecerá hasta el centenar de profesionales cuando se complete el plan de expansión.
Segunda fase
Las tres siguientes aperturas se producirán antes de febrero de 2026 en Sabadell, Badalona y Mataró. Más tarde se reforzará la red en el área metropolitana de Barcelona y la entidad abrirá oficinas en Girona, Lleida y Tarragona, detalla Cortajarena, quien destaca que Catalunya es un «mercado dinámico»
Con un «modelo de cercanía», indica Marcos, Laboral Kutxa da servicio a particulares -en Barcelona tiene una cuota del 0,7% en hipotecas-, empresas -cuenta ya con cien firmas como clientes- y entidades de economía social.
Con sede en Mondragón (Guipúzcoa), la antigua Caja Laboral Popular nació en 1959 para apoyar el desarrollo de las cooperativas que había fundado el sacerdote José María Arizmendiarrieta. En 2024, ganó 274 millones con unos activos de 27.107 millones de euros y 1,11 millones de clientes. Tiene más de 200 oficinas en el País Vasco y Navarra, y antes de la crisis de 2008 ya emprendió un plan de expansión, sobre todo, en Castilla y León, Aragón y Madrid, donde ahora ampliará también su red con la apertura de tres sucursales.