
Los accionistas aprueban un doble cambio que ha enfrentando a los dos fundadores: el neobanco tendrá Nueva York como principal Bolsa y se prolonga el sistema dual de acciones que consagra el poder de Kristo Käärmann con solo un 18% de los títulos.
Los accionistas de Wise acordaron ayer establecer un sistema de cotización dual por el que trasladarán de Londres a Nueva York su principal centro para negociar las acciones, mientras que la capital británica quedará relegada a un papel secundario, a la vez que se extienden diez años el sistema dual de acciones, que separa derechos económicos y políticos.
La decisión ha causado un cisma entre los dos fundadores del neobanco, especializado en la conversión de moneda en cuentas multidivisa. Wise, que cotiza a 10,3 libras por acción, tiene una capitalización de 10.557 millones de libras (12.184), por ejemplo, ligeramente por encima de Bankinter. La firma debutó en el parqué en 2021.
Las razones del traslado son bien conocidas en la Bolsa de Londres, que está sufriendo un continuo éxodo de compañías que se van a Nueva York o, como mucho deciden, como Wise, relegar a la capital británica dándole el premio de consolación. En estos casos, se busca atraer a nuevos inversores y, en consecuencia, disparar la capitalización.
El problema de fondo era que ayer se votaban conjuntamente tanto citada mudanza como extender la coexistencia de acciones con diferente peso económico y político. En la práctica, el máximo accionista y cofundador, Kristo Käärman, seguirá controlando la firma durante, al menos, diez años, cuando la estructura con dos tipos de acciones debería haber expirado el próximo año.
El cambio fue defendido por el propio Käärmann, consejero delegado, que tiene un 18,2% de los derechos económicos, pero ahora controlará un 54,7%, a pesar de que tenía un límite en el 49,9%. Pero, el otro cofundador, Taavet Hinrikus, que suma un 5,1% de las acciones y un 11,8% de los derechos políticos en la nueva etapa, se opuso; Hinrikus salió de Wise a finales de 2021, aunque conserva su participación.
Este último instó a votar en contra al entender que prolongar el doble tipo de acciones iba en contra del espíritu con el que fue fundado la compañía y, además, era poco democrático porque ese punto quedaba tapado por el traslado a Nueva York.
El 91% de las acciones de clase a votaron a favor de las modificaciones, al igual que el 85% de las de clase b. Los cambios serán efectivos previsiblemente en el segundo trimestre de 2026, aunque existe la opción de plantear un recurso judicial.