Santander encuentra su sitio

Banco Santander está gestionando la desaceleración del ciclo bancario combinando prudencia, transformación digital y gestión activa del perímetro.

La entidad se ha consolidado como el mayor banco de la eurozona por capitalización bursátil, rozando los 115.000 millones de euros antes de la apertura de hoy, y cotizando a un múltiplo de 1,40 veces sobre su valor tangible contable, tras una subida del 71% en los últimos doce meses. El mercado está premiando al grupo tanto por sus cifras como por su consistencia estratégica y ejecución disciplinada, y la entidad ocupa ahora el puesto 19 del ranking mundial bancario por capitalización en Bolsa.

Los resultados semestrales son sólidos, pero no exuberantes. El beneficio atribuido crece un 12,8% hasta 6.833 millones, aunque el banco no publica el aumento comparable, previsiblemente menor, si el gravamen temporal a la banca se hubiese contabilizado trimestralmente en 2024. La cascada de resultados responde en lo esencial a lo esperado, con una caída del 3,8% en el margen financiero y una subida del 1,6% en el neto.

La ratio de eficiencia de Santander se sitúa en 41,5%, su mejor nivel en 15 años. Ello responde a la gradual transformación bajo la iniciativa ONE Transformation, que ha generado ahorros de 550 millones desde diciembre de 2022. Y la digitalización en la nube, con la plataforma Gravity desplegada en España, debiera permitir un mejor apalancamiento operativo, lo que será clave para mantener la rentabilidad en un entorno de ingresos planos.

Con todo, la rentabilidad sobre el capital tangible (ROTE) del 16% contrasta con el 18,5% de CaixaBank y el 19,5% de Bankinter y con la que previsiblemente publique mañana BBVA. Aun así, el beneficio por acción crece un convincente 19% y la ratio de capitalización CET1 del 13% muestra un balance fuerte con razonablemente buenos datos comparativos de morosidad, básicamente estable en el 2,9%, y coste del riesgo, que baja ligeramente al 1,14%.

En los últimos meses Santander ha reajustado su perímetro con buen tino. La venta del 49% de Santander Polonia, a 2,2 veces su valor contable tangible, supone una buena cristalización de valor en la banca europea. En paralelo, la compra a Sabadell del británico TSB por 1,45 veces su valor contable tangible, prevé un retorno sobre el capital invertido superior al 20%. Las perspectivas de ROTE para Reino Unido han mejorado hasta el 16% estimado hacia 2028, disipando de momento una posible estrategia de salida total como la contemplada recientemente.

Finalmente, resulta relevante la política de remuneración al accionista. Tras recomprar el 14% de sus acciones desde 2021, Santander ha anunciado una recompra adicional de aproximadamente 1.700 millones de euros, equivalente al 25% del beneficio del primer

semestre. Además, planea ejecutar recompras por un mínimo de 10.000 millones de euros entre 2025 y 2026. Esta agresiva estrategia refuerza la rentabilidad para el inversor, y consolida el perfil bursátil del banco como una referencia interesante. Los más optimistas ven argumentos para que la banca europea siga cerrando su descuento sobre los múltiplos de la estadounidense y canadiense. Otros, en cambio, preferiríamos optar por la prudencia.

Con todo, la presidenta Ana Botín hace bien en reivindicar que Santander ha encadenado cinco trimestres consecutivos de beneficios récord. A partir de ahora será más complicado arañar crecimientos por la situación de tipos, y la gran baza debe ser la productividad derivada de la digitalización.