
CaixaBank es la entidad cuyos beneficios del primer semestre (2.951 millones de euros) han crecido menos en comparación con lo que lo han hecho el resto de las entidades financieras cotizadas.
Los resultados respecto a un año antes han aumentado el 10,3%, pero si se homogeneizan las cuentas teniendo en cuenta la distinta contabilidad del impuesto a la banca resulta que el ritmo de crecimiento del beneficio apenas es del 1%, porcentaje que todo indica estará más cerca del que finalmente alcanzará la entidad en el conjunto del año.
El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha señalado durante la presentación de resultados del semestre que la entidad no da «una guía sobre los resultados» pero ha recordado que «a principios del año los analistas consideraban que el beneficio de CaixaBank caería un 10% en 2025, pero ahora los analistas han reducidos a la mitad su previsión de caída». «Nuestro trabajo es conseguir que los analistas se equivoquen», ha concluido.
Al tener concentrada su actividad en España y Portugal, y teniendo en cuenta la rápida reducción de los tipos de interés en el área del euro, la evolución del margen de intereses del banco, el epígrafe más relevante de la cuenta de resultados, se ha visto muy afectada con una caída del 5,2% respecto a un año antes, a pesar de que durante este periodo el crecimiento de la cartera sana del banco ha tenido un crecimiento positivo del 4,8%. El equilibrio de la cuenta lo han conseguido con un fuerte crecimiento de los ingresos por las comisiones derivadas de la gestión de activo fuera de balance (planes, fondos de inversión y seguros) y el resto de servicios financieros que se prestan a empresas y familias.
Aunque no ha querido dar cifras concretas de resultados, el consejero delegado se ha mostrado optimista tanto en la evolución de lo que queda de ejercicio como, sobre todo, respecto a los próximos dos ejercicios, ya que entiende que la caída del margen de interés ha tocado fondo en el segundo trimestre de este año y que a partir de ahí «nos beneficiaremos del fuerte aumento de la actividad comercial del banco».
Gortázar ha vuelto a señalar la profunda correlación entre la economía española (y portuguesa) y la evolución de las cuentas del banco y su convicción de que el crecimiento del PIB hasta finales de 2027 estará en el entorno del 2% y en este ejercicio será claramente superior teniendo en cuenta los datos de evolución trimestral conocidos hace dos días. Y todo ello a pesar de los aranceles impuestos por Estados Unidos que «tendrán su repercusión limitada sobre la economía española».
La positiva marcha de la economía: fuerte creación de empleo, contribución positiva de la inmigración, elevada tasa de ahorro (por encima del 13% cuando históricamente estaba por debajo del 10%), recuperación de la inversión empresarial…) ha hecho que el coste del crédito siga descendiendo trimestre a trimestre (24 puntos básicos a junio) y por lo tanto que las dotaciones para nuevas provisiones sean un 23% inferiores a las de hace un ejercicio, lo que también ha contribuido al crecimiento de los resultados. Gortázar confía en que esto siga pasando en el futuro cercano ya que el coste del crédito en el último trimestre ha sido de 19 puntos básicos.