Sabadell se librará del exceso de deuda por TSB con emisiones netas negativas

El banco reducirá su coste de financiación con menos emisiones y un mejor ráting. Parte de los vencimientos se dejarán sin cubrir para ajustar el colchón.

Sabadell será un emisor de deuda mucho menos frecuente a partir de ahora. La venta de su filial británica, TSB, ha cambiado el escenario. Tiene muchos más bonos de los que necesita y un plan para elevar la rentabilidad medida como ROTE hasta el 16% en 2027 al que le será muy beneficioso un menor coste de financiación.

El banco está convencido de que conseguirá reducir lo que paga por su deuda en el mercado. Es uno de los puntos en los que se centra su plan estratégico a tres años 2025-2027. Hay dos claves para ello: las emisiones netas negativas y la mejora del ráting que ha conseguido en los últimos años, según ha explicado la entidad.

Sabadell venderá en el mercado a partir de ahora menos deuda de la que le vence para drenar el monto total en circulación. Son operaciones que llegan a su madurez y que se quedarán sin refinanciar porque ya no tiene por qué hacerlo. Es la parte que estaba destinada a cubrir el colchón de deuda con capacidad para absorber pérdidas (MREL) de TSB, que deja de tener sentido una vez que se ha acordado la venta de la filial británica a Santander.

Exceso

El comprador se llevará consigo todas las emisiones realizadas por TSB, pero Sabadell tenía algunas en el grupo que también estaban destinadas a dar cobertura a su filial. A eso se suma el propio exceso del banco sobre los requerimientos de MREL. Es un colchón muy holgado y quiere reducirlo.

Las autoridades le piden a Sabadell un escudo de deuda con capacidad para absorber pérdidas del 25,3% de sus activos ponderados por riesgo. Ahora tiene el 29% y la venta de TSB lo elevará hasta el 32,5%.

Su intención es ir reduciendo esta holgura hasta 2027. Su objetivo ahora es tener exactamente lo que le piden y eso supone recortar 7,2 puntos porcentuales de MREL en los dos años y medio que le quedan de plan estratégico.

La escasez de deuda minorará el desembolso total en intereses, pero a la vez elevará el apetito del mercado por los bonos de Sabadell y eso le permitirá reducir los precios a pagar. No es su única ventaja. El banco cuenta también con las mejoras de rátingque ha obtenido de las agencias. De estar cerca del bono basura a principios de 2024, ahora tiene incluso una de sus notas en la zona del bien (A-, de S&P).

Pronto puede conseguir otra calificación igual, porque Fitch ha puesto el ráting de Sabadell en vigilancia positiva para una subida y está en BBB+, así que el siguiente paso es el A-. La única descolgada de las tres grandes es Moody’s, que le sigue dando solo un aprobado.

Ahorros

El ráting es una de las piezas fundamentales del coste de financiación. A mejor nota, menos hay que pagar por colocar la deuda. «El plan de financiación generará ahorros significativos», anticipa Sabadell en el documento que define su estrategia a 2027. «Serán menos emisiones y más baratas», remarca su director financiero, Sergio Palavecino.

Por instrumentos, las previsiones del banco pasan por mantener llenos los colchones de bonos contingentes convertibles (CoCos o AT1) y de deuda subordinada (Tier 2). Lo que venza será repuesto solo si hay déficit sobre lo que permite la regulación, que en su caso es un 1,92% para el AT1 y un 2,56% para el Tier 2.

Las emisiones de deuda sénior y no preferente son las que se verán más afectadas por la meta de reducir el colchón de MREL. Es la parte donde más vencimientos quedarán sin cubrir, pero el banco se ha comprometido a que alguna de las operaciones que haya sea en formato verde o social.

Solo se apelará a las cédulas hipotecarias si el mercado está muy propicio y hay ventajas por ello. Sabadell dice que será «un emisor oportunista en euros». El último complemento serán las titulizaciones de transferencia significativa de riesgo (SRT). Habrá más y se usarán para elevar el beneficio con el traspaso de activos no deseados y mejorar el capital.