BBVA, firme con la opa a Sabadell tras la venta de TSB y el macrodividendo

Actualizará toda la información relevante de la operación en el documento de opa que presente a la CNMV e irá al periodo de aceptación con las condiciones actuales de la oferta.

No va a más. BBVA sigue adelante con la opa hostil sobre Sabadell pese al abrumador apoyo que los accionistas del banco catalán dieron la semana pasada en las dos juntas extraordinarias a la venta de la filial británica, TSB, por 3.100 millones y al reparto del ‘megadividendo’ de 2.500 millones devenido de dicha transacción.

Así lo comunicó ayer BBVA a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en un hecho relevante. «Una vez analizados los acuerdos adoptados [en las dos juntas extraordinarias de Sabadell] y considerando la información disponible, BBVA ha decidido no desistir de la oferta por esta causa y, por lo tanto, la misma se mantiene vigente conforme a lo previsto en la normativa», reza el documento remitido al regulador bursátil.

De esta manera BBVA disipa todos los comentarios que habían surgido en los últimos días en torno a una potencial retirada de la oferta.

Fuentes oficiales señalan a EXPANSIÓN que la entidad compradora «actualizará y publicará toda la información relevante» relacionada con la operación en el documento final de opa que, previsiblemente, enviará a la CNMV a finales de este mes o principios del próximo septiembre.

La decisión de seguir adelante con la opa se produce cuatro días después de que la entidad pilotada por Carlos Torres admitiese mayores riesgos ligados a la operación con Sabadell.

BBVA reconoció el pasado 7 de agosto, un día después de la celebración de las dos juntas extraordinarias de Sabadell, en un suplemento al folleto universal, mayores impactos negativos derivados de la condición del Gobierno de vetar la fusión durante al menos tres años.

En el documento, el banco comprador admitía estar revisando las sinergias derivadas de la compra de Sabadell, que inicialmente eran de 850 millones de euros. Fuentes del banco reiteran que el veto gubernamental a la fusión no limita las sinergias, sino que atrasa su obtención. Pero fuentes del mercado aseguran que los ahorros de costes serán nulos durante el periodo en que se extiende la prohibición de la fusión.

BBVA también reiteraba en dicho documento la posibilidad de «desistir» de la oferta tras los acuerdos alcanzados por las juntas de Sabadell.

Los primeras espadas del banco comprador siempre han dejado abierta la puerta a una retirada en caso de que la operación no generase valor. «Nuestro foco es la creación de valor, por lo que invertiremos capital solo si tiene sentido desde esa óptica», señaló Onur Genç, consejero delegado de BBVA, el pasado 31 de julio durante la presentación de los resultados del primer semestre. El número dos de la entidad aseguró ese mismo día que «si la opa por Sabadell no sale adelante, no pasa nada».

Próximos pasos

A priori BBVA acudirá al periodo de aceptación con las condiciones actuales de la oferta (una acción de nueva emisión por 5,3456 títulos de Sabadell más un componente en efectivo de 70 céntimos brutos).

La mayor parte del mercado espera que BBVA anuncie una mejora de la oferta en los últimos compases del periodo de aceptación, que se prevé que comience a mediados del próximo septiembre.

El hundimiento de la prima desde el 30% positivo que BBVA ofrecía inicialmente hasta el 6,12 negativo con el que cerró la sesión en Bolsa de ayer y la reciente venta de TSB se han convertido en las palancas por las que la mayor parte del mercado exige a BBVA que potencie su oferta.

Inversores particulares, grandes fondos de inversión y analistas coinciden en que BBVA debe agregar un componente en efectivo de unos 2.000 millones de euros para convencer a los accionistas más escépticos, aunque parte del mercado ve más lejos una mejora tras los acuerdos adoptados por las juntas de Sabadell, logrados con un quorum de al menos el 73% y el casi el 100% de aceptación.

BBVA tiene músculo financiero suficiente para establecer una mejora acorde a lo que demanda el mercado. Hasta junio contaba con un colchón de capital de 4.400 millones listo para ser usado en caso de que finalmente opte por edulcorar la propuesta.