El saldo vivo de préstamos personales crece un 7,6% en el primer semestre de 2025 y se acerca a los 200.000 millones de euros.
El saldo vivo de los préstamos al consumo que concede la banca española firma cinco meses consecutivos de subidas. Al cierre del mes de junio, se situó en los 196.905 millones de euros, 12.303 millones euros más respecto a mayo, según las últimas cifras oficiales del Banco de España. Es el mayor avance intermensual desde que hay registros.
Tras el gran tirón de junio, el saldo vivo, que recoge el volumen total de préstamos después de amortizaciones, crece un 7,6% respecto al cierre de 2024, resultado de una cifra mucho mayor de nuevas contrataciones. De seguir esta progresión, el saldo vivo podría alcanzar el mejor cierre de ejercicio desde 2011.
De momento, hay que remontarse en el tiempo 13 años para ver cifras tan altas. El saldo vivo de un solo mes ya ha rebasado el máximo anterior de noviembre de 2012, y ahora se sitúa a un paso de los 197.208 millones de junio de ese año.
Los registros de la primera mitad de 2025 podrían seguir creciendo en la segunda parte del ejercicio. Hay dos factores que seguirán tirando de la contratación de estos productos. Por un lado, la gran ofensiva comercial de la banca, que a cambio de tipos de interés mucho más competitivos ha encontrado en esta modalidad un maná de rentabilidades.
La competencia en precios es extraordinaria. En junio, el tipo de interés medio de los nuevos préstamos al consumo se redujo hasta el 6,86% desde el 6,97% de mayo. Es el nivel más bajo en lo que va de año y también el menor desde julio de 2022, cuando se situó en el 6,82%. Un porcentaje asequible que hace que muchas familias busquen ahora préstamos al plazo más largo posible.
Plazos más largos
Según los datos del Banco de España, el saldo vivo de los préstamos al consumo a más de cinco años (plazo donde se concentra el grueso de la contratación) suma dos meses consecutivos por encima de los 107.000 millones de euros. Son los registros más altos desde diciembre de 2022 y demuestran que, en el actual escenario, la banca está abriendo la mano en concesión hasta niveles insospechados.
La idea es no bajar el pistón. Por ejemplo, el plan estratégico de Banco Sabadell presentado en junio contempla que, en crédito al consumo, la entidad evolucionará «sustancialmente mejor que el mercado», para el que se prevé un crecimiento del 6% de media anual.
En este contexto, el gran salto del saldo vivo en 2025 se explica porque el volumen de nuevas operaciones es muy superior al de amortizaciones. Las cifras no dejan de crecer.
En junio, las entidades financieras concedieron 3.860 millones de euros, sólo un poco por debajo de los 3.873 millones de mayo, que fue la cifra mensual más alta desde julio de 2008. Es decir, justo antes de la quiebra de Lehman Brothers y del estallido de la gran crisis financiera, el sector concedió 4.037 millones de euros. Por entonces, en plena barra libre de crédito, el saldo vivo marcaba máximos históricos desde que hay registros muy cerca de los 229.000 millones de euros.
Ahora, el saldo vivo está creciendo de nuevo a velocidad de crucero, pero la banca todavía se encuentra en una zona confortable para seguir pisando el acelerador en este negocio.
Con la economía española exhibiendo estabilidad, la tasa de morosidad está bastante contenida en los niveles más bajos desde 2008. Un registro clave, porque tradicionalmente el riesgo de impago es superior en la modalidad de préstamos al consumo, ya que las familias siempre dan prioridad al pago de la hipoteca.
Más intereses
Los préstamos al consumo son los que más intereses generan para la banca, porque los tipos que aplican, ahora ligeramente por debajo del 7%, son sensiblemente más altos que en otros segmentos.
En junio, el tipo de interés medio de las nuevas hipotecas para vivienda se situó en el 2,68%, mientras que el de los concedidos a empresas fue del 3,18%.
A pleno rendimiento
Con la máquina a pleno rendimiento, en el primer semestre del año los bancos han concedido 21.821 millones de euros en préstamos al consumo, un 17,7% más que en los seis primeros meses del año pasado.
En 2025, las entidades financieras aspiran a superar las cifras de 2008, cuyos registros de concesión no se han vuelto a superar. Hace 17 años, el volumen de préstamos al consumo alcanzó los 41.960 millones de euros. Lo que vino después fue un gran desplome. La concesión llegó a caer por debajo de los 20.000 millones de euros al año hasta 2015, y en la actual década marcó mínimos de 26.600 millones en 2020.
Ahora, las cifras van en sentido totalmente contrario, con cuatro subidas anuales consecutivas, a las que se puede añadir 2025.
Los datos del Banco de España señalan que la concesión suma diez meses consecutivos por encima del listón muy exigente de los 3.000 millones de euros.
