
JPMorgan Chase pagará 1.400 millones de ringgits (284,4 millones de euros) a Malasia para extinguir toda responsabilidad presente y futura relacionada con el escándalo del fondo soberano malayo 1Malaysia Development Berhard (1MDB), que desvió y lavó, al menos, 4.500 millones de dólares (3.879 millones de euros) entre 2009 y 2014.
La entidad desembolsará la cantidad acordada en la Cuenta Fiduciaria para la Recuperación de Activos de Malasia pese a «no admitir responsabilidad» alguna en el caso, informa Europa Press.
Asimismo, la Oficina del Fiscal General de Suiza ha multado a la filial helvética de JPMorgan Chase con 3 millones de francos suizos (3,2 millones de euros) por su papel en la trama criminal y por «no haber tomado todas las medidas razonables y necesarias» para evitar el blanqueo.
«Agradecemos la colaboración con el Gobierno de Malasia en la resolución de asuntos pasados relacionados con 1MDB, los cuales han sido revisados minuciosamente. Desde entonces, hemos mejorado nuestros controles», ha asegurado JPMorgan.
JPMorgan Chase no es el único banco afectado, dado que el británico Standard Chartered encara una demanda de hasta 2.700 millones de dólares (2.328 millones de euros) por este mismo asunto.
Goldman Sachs
En 2020, Goldman Sachs llegó a un acuerdo con el Gobierno malayo para pagar 3.900 millones de dólares por su implicación en la trama de blanqueo de capitales y corrupción a través del fondo de inversión estatal 1MDB.
El acuerdo ponía fin a la disputa legal iniciada por la Fiscalía malasia en agosto de 2019 por el papel de varios directivos de Goldman Sachs en la gestión de tres transferencias de bonos por un valor total de 6.500 millones de dólares de 1MDB entre 2012 y 2013.
La trama de corrupción de 1MDB salió a la luz en 2015, cuando varios medios denunciaron el desvío de unos 681 millones de dólares (587 millones de euros) del fondo a cuentas privadas del entonces primer ministro, Najib Razak.
El caso contribuyó a la derrota en las elecciones de 2018 de Razak, que fue condenado a 12 años de prisión en julio de 2020.