La escasez de OPV en Londres obliga a la City a cambiar de rumbo

Bidhi Bhoma ha experimentado una transformación recientemente. Hace cuatro años, el consejero delegado del banco de inversión británico Liberum, especializado en ofertas públicas de venta (OPV) de medianas empresas, se vio inundado de llamadas de compañías que le pagaban generosamente por cotizar en Bolsa.

Pero la falta sostenida de OPV ha obligado a Bhoma y a sus colaboradores a ofrecer asesoramiento en finanzas corporativas, reestructuraciones y objetivos de adquisición para clientes del FTSE, el índice bursátil de Londres .

«La situación ha cambiado. Hace cinco años la mayor parte de nuestros ingresos procedían de OPV en los mercados de capitales. Ahora generamos más ingresos por las labores de asesoría», declara Bhoma, actual subconsejero delegado de Panmure Liberum, tras la fusión de su firma con Panmure Gordon, en parte debido a la escasez de OPV..

Bhuma no es caso único. Los banqueros de la City de Londres se han visto obligados a diversificar sus operaciones a medida que han disminuido las OPV, que antes eran una fuente de ingresos fiable que podía generar trabajo durante un año.

En el primer semestre de este año solo se recaudaron 8.800 millones de libras por OPV y emisiones posteriores, la cantidad más baja en 30 años, ajustada a la inflación. Y en lo que va de año ha habido tres OPV en el mercado londinense principal y siete en el mercado de inversión alternativo (AIM). El año pasado, hubo siete OPV en el mercado principal y diez en el AIM, según datos del London Stock Exchange Group (LSEG).

En comparación, en los buenos tiempos de 2021, hubo 59 OPV en el mercado principal y 66 en el AIM, mientras que en 2022 hubo 33 en el mercado principal y 12 en el AIM.

La dificultad de Londres para atraer OPV no es única, ya que el auge del capital privado permite que más empresas sigan siendo privadas durante más tiempo.

Además, las decisiones de grandes grupos como el grupo de apuestas Flutter y la fintech Wise de trasladar sus salidas a Bolsa principales a Nueva York han supuesto un duro golpe para Londres, que también ha tenido dificultades para competir con EEUU para atraer salidas a Bolsa de empresas tecnológicas de renombre.

Las empresas de diferentes sectores que operan en la Milla Cuadrada se están adaptando a esta escasez de salidas a Bolsa para sobrevivir. Y no son solo las comisiones que han perdido: las OPV mantienen al personal ocupado hasta durante un año y también pueden forjar una relación con los clientes que generará trabajo posterior, a menudo más lucrativo.

Alternativas

Ante la falta de una cartera sólida de OPV, las empresas han tenido que recurrir a servicios de asesoría sobre deuda, la venta de acciones en el mercado secundario y las ofertas de venta privadas. Otras se dedican al asesoramiento sobre privatizaciones a medida que empresas que cotizan en Londres son adquiridas por grupos de capital riesgo. Y un número aún mayor ofrece a clientes de capital riesgo asesoramiento sobre captación de fondos o adquisiciones atractivas.

A medida que disminuyen los ingresos procedentes de las grandes salidas a Bolsa, los banqueros se están centrando más en las necesidades diarias de sus clientes.

Los grandes clientes del FTSE siguen recurriendo a ellos para que les asesoren en todo tipo de temas, como resultados financieros, refinanciación de grandes líneas de crédito, cómo posicionarse mejor cuando el mercado de operaciones repunte y asesoramiento sobre defensa de ofertas de compra.

Según Henrik Johnsson, presidente de Deutsche Numis, su empresa está generando más ingresos de otras fuentes menos visibles que las OPV. Y su consejero delegado Ross Mitchinson afirma: «El asesoramiento es algo diferente.

Aunque ha habido menos operaciones de captación de capital y fusiones y adquisiciones, hemos realizado mucho trabajo de evaluación de vulnerabilidades y de defensa frente a ofertas de compra, además de asesorar a las empresas sobre cómo tratar con los accionistas activistas.

Además, los consejos de administración nos solicitan asesoramiento sobre la asignación de capital, como la recompra de acciones».

Bhoma estima que Panmure Liberum obtiene actualmente el 56% de sus ingresos de la asesoría y el resto de los mercados de capitales, mientras que en 2021 Liberum obtuvo cerca del 75% de sus ingresos de los mercados de capitales.

En la compañía Peel Hunt, que también se dedica a salidas a Bolsa de medianas empresas, los ingresos de banca de inversión cayeron un 3% el año pasado, mientras que los ingresos de análisis financiero aumentaron un 10,5%.

Según un banquero de inversión, el mercado secundario dinámico, en el que los inversores venden sus acciones, lo ha mantenido ocupado este año: «Muchas personas, como firmas de capital riesgo y fundadores, han vendido participaciones. Por eso el año pasado y este año ha habido un volumen muy elevado de ventas secundarias en la Bolsa de Londres».

Las ventas en el mercado secundario ascendieron a unos 14.600 millones de libras el año pasado, frente a 6.500 millones en 2023.

Otros banqueros indican que las empresas siguen captando capital, pero fuera de los mercados públicos. La abundancia de capital privado les permite seguir financiándose de forma privada y los bancos están encantados con esto.

«Incluso las empresas que cotizan en Bolsa han estado pidiendo efectivo a sus accionistas», afirma un banquero de inversión, que pone como ejemplo la ampliación de capital de 7.000 millones de libras de National Grid el año pasado. Y Barclays señala que también obtuvo grandes ingresos por una gran ampliación de capital en Reino Unido.

Los bancos de inversión también se han unido cada vez más a la creciente tendencia de las «OPV privadas», que consisten en que empresas privadas consigan financiación vendiendo sus acciones directamente a un grupo de inversores en lugar de al público general.

Una OPV privada implica que una firma de capital privado contrate a un banco de inversión para elaborar una cartera de compradores y vendedores, similar a una OPV normal, pero entre sus inversores existentes, no entre el público en general. Se venden partes minoritarias de grandes empresas, pero no en los mercados públicos.

Pero aunque los banqueros no se han quedado de brazos cruzados, las colocaciones secundarias, las OPV privadas, el asesoramiento sobre deuda y los acuerdos de refinanciación son proyectos que conllevan menos tiempo que las OPV.

Un banquero de inversión opina que esto a veces es preferible: «Las OPV requieren mucho trabajo y las comisiones se reparten entre muchas entidades. Se puede trabajar mucho durante mucho tiempo y obtener una comisión razonable, pero una gran colocación de acciones requiere menos trabajo y es bastante rentable considerando el tiempo invertido. Las OPV son beneficiosas porque te aseguras un cliente estable. Las comisiones son buenas, pero no son desorbitadas. No son como las de las fusiones y adquisiciones».

Incluso el LSEG se ha visto obligado a cambiar su modelo de negocio. En los últimos años ha pasado de centrarse en las salidas a Bolsa a convertirse en una gran empresa de datos, tras la adquisición del grupo de datos financieros Refinitiv por 27.000 millones de dólares en 2019.

En el primer semestre de este año, el LSEG obtuvo la mayor parte de sus ingresos de la venta de datos financieros a bancos, corredores de Bolsa, gestoras de fondos y otras entidades, y solo el 4,6% de la renta variable.

Adaptarse no ha sido fácil para todos. Los bancos estadounidenses más importantes, como Goldman Sachs, Morgan Stanley y JPMorgan Chase, cuentan con diversos departamentos, lo que reduce su exposición a la caída de las OPV.

También se han beneficiado de sus divisiones de trading, ya que la volatilidad del mercado provocada por la guerra comercial de Donald Trump ha generado ganancias récord para los operadores de renta variable. En cambio, a los bancos de inversión británicos de tamaño medio, que históricamente han dependido en gran medida de los ingresos por salidas a Bolsa, les ha resultado más difícil capear el temporal.

Ross Mitchinson, de Deutsche Numis, dirigía la firma de tamaño medio Numis antes de que Deutsche Bank la adquiriera en 2023. Afirma que formar parte de un banco más grande y con más líneas de negocio alivió la presión: «Las compañías de pequeña y mediana capitalización siempre han dependido en gran medida de la captación de capital y esta se ha reducido drásticamente en los últimos tres o cuatro años».

Bhoma cuenta una historia similar. Afirma que la fusión de su empresa con Panmure Gordon le ha permitido abrir otras líneas de negocio. FinnCap y Cenkos también se fusionaron para crear Cavendish Capital Markets.

Bhoma se mantiene optimista y cree que las OPV aumentarán: «Hay muchas buenas empresas en el mercado. Habrá activos de capital riesgo que, por una u otra razón, no estén listos para una operación secundaria. Y aunque creo que no habrá una gran avalancha de OPV en lo que resta de 2025, prevemos una mejora para 2026″.

© The Financial Times Limited [2025]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribución, copia o modificación. EXPANSIÓN es el único responsable de esta traducción y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.