Sabadell paga hoy un dividendo de 370 millones y BBVA ajusta otra vez el canje de la opa

Los analistas están convencidos de que la prima negativa de la oferta, del 10,15%, llevará a BBVA a reconsiderar su posición y a elevar la oferta por Sabadell.

Sabadell reparte hoy entre sus 200.000 accionistas el primero de los tres dividendos (habitualmente paga dos) con cargo a los resultados de 2025. Este abono forma parte de la montaña de 6.300 millones de euros que ha prometido a su base inversora en tres años para disuadirles de que acudan a la opa de BBVA, cuyo período de canje se abrirá a principios de septiembre. La cifra equivale al 36,5% de su capitalización en Bolsa.

Sus accionistas cobran hoy 370 millones de euros (0,07 euros por acción). El segundo pago con cargo a 2025 se producirá el 29 de diciembre y el complementario se abonará en marzo o abril de 2026.

BBVA procederá a ajustar por tercera vez la ecuación de canje desde que presentó la opa para descontar el pago de este dividendo, ya que se trata de dinero que sale de Sabadell para retribuir a su base inversora.

El banco pasará a ofertar una acción de BBVA + 0,70 euros en metálico por cada 5,5483 títulos de Sabadell.

BBVA se comprometió a pagar en metálico el importe de los dividendos que ha ido anunciando en los 15 meses que llevamos de opa (los 0,70 euros mencionados).

El dividendo extraordinario de 2.500 millones de euros que Sabadell pagará con el dinero de la venta de su banco inglés TSB no se tiene que deducir del precio de la opa porque se abonará una vez finalizada. Si se cumple el calendario previsto, en marzo o abril en 2026.

Valoración

A los precios de ayer, esta ecuación accionarial valora el banco catalán a 15.488 millones, que vale en Bolsa 17.255 millones. Eso significa que los inversores recibirían un 10,15% menos por sus acciones de lo que valen en el mercado.

El consejero delegado de BBVA consiguió mover a finales de julio las expectativas del mercado a su favor y recortar esa prima negativa, que había llegado a alcanzar el 14,5%, con la amenaza de retirar la opa en pleno agosto. Consiguió que la prima negativa se redujera a la mitad los días posteriores, pero con el paso de los días ha escalado hasta superar el 10%.

En cuanto BBVA publique en unos días el folleto de la opa, todos los ojos se dirigirán al precio de la oferta. Para asegurarse el éxito de la operación (condicionada al 49,3% del capital social) debería elevarlo, aunque puede esperar a hacerlo al final del período de canje, en función del número de aceptaciones. La ley le permite hacerlo hasta cinco días antes del final del plazo.

BBVA tiene un colchón de capital de 4.400 millones listo para ser utilizado para que no se le escape esta oportunidad histórica para elevar su cuota de mercado en España y reducir su actual dependencia de países emergentes (México, Turquía y América del Sur), que los analistas consideran excesiva.

Para neutralizar la prima negativa debería ofrecer alrededor de 1.700 millones más. Sin embargo, los analistas estiman que la subida tiene que ser de al menos 2.000 millones si quiere asegurarse el éxito de la opa.

Sabadell ha hecho del reparto de capital (dividendos y recompras de acciones) el puntal de una defensa numantina para evitar que desaparezca un banco con más de 140 años de historia.

Desde que se anunció la opa ha elevado hasta en cinco ocasiones la promesa de dividendos. La posibilidad de vender TSB a Santander a buen precio y en apenas quince días le permitió poner la guinda al pastel con la retribución especial de 2.500 millones anunciada en julio.

La cúpula de BBVA tampoco se ha quedado quieta. A finales de julio, la entidad publicó sus estimaciones de negocio, beneficios y ratios financieros para los próximos cuatro años para demostrar que no necesita comprar Sabadell para tener un futuro prometedor. También anunció que pagará a sus accionistas, incluidos aquellos de Sabadell que acudan a la opa, un dividendo de 36.000 millones de aquí a 2028.

Sabadell ha conseguido una victoria parcial en esta lucha gracias a la prohibición del Gobierno de que se fusionen ambos bancos si triunfa la opa. El banco catalán, por tanto, podrá mantener personalidad jurídica propia y autonomía de gestión durante los tres primeros años. Funcionaría como filial de BBVA y mantendría su sede en Cataluña, aunque el consejo de administración estaría controlado por su nuevo dueño.

Si el 100% de los accionistas de Sabadell acude a la opa tendrán una participación del 13,9% en el capital de BBVA.

Trece bancos de inversión revisan al alza el beneficio de BBVA

Para mover las expectativas del mercado a su favor, el último día de julio, coincidiendo con la publicación de los resultados trimestrales, BBVA presentó su plan de beneficios, dividendos y negocio por países para los próximos cuatro años. Fue una sorpresa para el mercado, ya que no estaba ni previsto ni anunciado. En un solo día, la cotización se disparó un 8% y la prima negativa de la opa (lo que miran los accionistas de Sabadell) se estrechó de manera sensible. En agosto BBVA sube un 6,25%.

Las proyecciones, que no incluyen la compra de Sabadell porque la opa aún está en curso, han rebasado las expectativas de gran parte de los 29 bancos de inversión que cubren el valor.

De ellos, 13 han revisado al alza sus proyecciones de beneficios para los próximos años y lo han hecho de manera significativa. Otros 9 están pendientes de hacerlo y 7 están restringidos para hacerlo, porque son asesores de BBVA o de Sabadell. Según estas actualizaciones, el beneficio que esperan los analistas para 2025 para BBVAes un 6,8% superior al calculado hace un mes. En el caso de 2026 y 2027, los incrementos son del 9,4% y del 12,6%, respectivamente.

Jefferies, el más optimista, cree que BBVA acabará este año con unas ganancias de 11.042 millones de euros. Le sigue Deutsche Bank, con 10.810 millones. El resultado promedio de los bancos de inversión que han actualizado previsiones asciende a 10.455 millones, una cifra que sería histórica. Si el banco es capaz de cumplir estas estimaciones, el crecimiento del beneficio respecto al reportado en 2024 sería de 400 millones. Hay que tener en cuenta que el escenario de tipos de interés es menos favorable que el del año pasado y que la hipotética compra de Sabadell no está incluida en los cálculos.