Los institucionales votarán a favor o en contra de la opa valorando cuestiones financieras, como la prima, el retorno de su inversión inicial o el sentido estratégico de la operación.
Empieza septiembre y la opa de BBVA sobre Banco Sabadell encara, ahora sí, su recta final. Es el momento de los accionistas del banco presidido por Josep Oliu y, en especial, de los grandes fondos de inversión principales accionistas.
BlackRock es el primer inversor de Sabadell, con el 6,68% del capital (también es el mayor accionista de BBVA). Le siguen otros grandes nombres como Dimensional Fund, DWS, Norges Bank o Vanguard, por citar algunos. Aunque ya no es una información pública, al menos el 52% del capital del banco está controlado por institucionales. Obtener su apoyo es fundamental para que la adquisión se realice.
Los fondos con fuerte presencia en el capital de Sabadell, todos ellos inversores puramente financieros, evaluarán si la venta de Sabadell a BBVA tiene sentido estratégico y financiero, antes de decidir su postura final.
Las gestoras aguardan a conocer los últimos detalles sobre la operación que BBVA incluirá en la versión final del folleto, con especial atención sobre la prima final de la opa. El mercado da por sentado que BBVA elevará su oferta para disipar las dudas de los accionistas más escépticos. Sobre todo teniendo en cuenta que vender las acciones hoy en el mercado es una operación un 10% más rentable que intercambiarlas por títulos de BBVA.
Los grandes fondos accionistas de Sabadell tienen un deber fiduciario, una obligación legal, de actuar en el mejor interés de sus clientes y valorar si la operación crea valor a largo plazo para sus accionistas.
Además del sentido financiero y de los retornos que la adquisición pueda ofrecer a sus clientes, valorarán otras cuestiones: si la propuesta de BBVA está respaldada por un análisis estratégico sólido, y no solo financiero; si ha sido negociada de forma transparente y sin conflictos de interés; y si los consejos de ambos bancos actúan en el mejor interés de los accionistas, entre otras cuestiones.
Votos
Por lo general, las grandes gestoras de fondos suelen decantarse por seguir la opinión de los consejos de las compañías en las que invierten cuando acuden a las juntas de accionistas. El comportamiento de los grandes fondos en votaciones corporativas suele mostrar un gran apoyo a propuestas de gestión y gobernanza, según las estadísticas recientes, incluyendo operaciones corporativas, como una opa hostil.
Entre los ejemplos más representativos, BlackRock votó en contra de la recomendación del consejo en el 12% de las propuestas sobre las que emitió voto durante el año pasado. De un total de 167.973 propuestas en las que tuvo que decidirse en Junta de accionistas de 2024, tan solo votó en contra del consejo en alrededor de 20.100 ocasiones.
Zurich, segundo accionista de Sabadell, con el 4,7% del capital, suele participar activamente en las juntas de las empresas en las que invierte (en comparación con otros gestores activos), y durante 2024, tan solo emitió 856 votos en contra de la recomendación del consejo, de cerca de 9.782 resoluciones en las que participó.
Otro de los grandes accionistas de Sabadell es Norges Bank, que gestiona el mayor fondo soberano del mundo, el noruego. Durante el año pasado, este fondo, que cuenta con un 2,17% del accionariado del banco, votó cerca de 110.656 propuestas, en 11.154 juntas generales, y el 95% de todas las resoluciones fueron votos en línea con la recomendación del consejo. Solamente rechazó el 5%.
Vanguard, otra de las grandes gestoras de fondos del mundo entre los diez principales accionistas de Sabadell (tiene un 1,33% del capital), también suele seguir las opiniones de los consejos de las compañías en las que invierte. Según su propia trayectoria en 2024, solamente en Europa participó en alrededor de 43.000 decisiones. En el 91% de los casos votó a favor.
UBS emitió su voto en 117.512 cuestiones relacionadas con las empresas en las que invierte, y en el 16% de los casos se pronunció en contra de la recomendación del consejo.
Dobles accionistas
Como particularidad en la opa que afecta a los dos bancos españoles, hay que tener en cuenta que BBVA y Sabadell comparten, en muchos casos, grandes accionistas.
Las gestoras aseguran que tomarán su decisión final estudiando el caso de ambos bancos de manera individual, con independencia, y centrada en el impacto a largo plazo, con el objetivo de evitar un posible conflicto de interés. Por ejemplo, los fondos presentes en el capital de ambos bancos están advertidos de que la mejora que reclaman en el precio ofrecido por Carlos Torres sobre Sabadell podría afectar negativamente a la cotización de BBVA, lo que impactaría directamente en el capital que poseen de la entidad.
