
Revolut y Starling son dos de las ‘start up’ que sopesan la adquisición de bancos de EEUU con licencia nacional.
Las fintech británicas están intensificando sus planes de compra de bancos estadounidenses aprovechando que los reguladores señalan una postura más relajada respecto a las fusiones bajo la Administración Trump.
Los bancos digitales británicos Revolut y Starling están considerando la adquisición de bancos con licencia nacional en EEUU, lo que les permitiría obtener licencias bancarias estadounidenses y dar crédito en los 50 estados.
Revolut, la mayor fintech de Europa, ha contactado con asesores como Bank of America para la compra de un banco estadounidense, según una persona familiarizada con el asunto.
Muchos consideran las adquisiciones como una forma de acelerar el crecimiento en EEUU y de obtener una licencia más rápidamente que solicitándola desde cero. EEUU ofrece acceso a nuevos clientes y depósitos significativos en un momento en que muchas grandes fintech británicas están captando clientes en su mercado local a un ritmo más lento que antes.
Declan Ferguson, director financiero de Starling, explica que la compañía está estudiando la solicitud de una licencia bancaria en EEUU, pero que una adquisición podría ser más rápida: «Estamos considerando ambas opciones, aunque probablemente nos inclinamos más por la adquisición».
Revolut y Bank of America declinaron hacer declaraciones.
Los planes de compra surgen a medida que los reguladores estadounidenses adoptan una actitud más relajada con respecto a la supervisión de las adquisiciones.
«La ventana está abierta y podría no permanecer abierta, así que sería mejor actuar ahora», afirma David Portilla, socio especializado en entidades financieras del bufete estadounidense Davis Polk.
Michelle Bowman, vicepresidenta de supervisión de la Reserva Federal, señaló planes para un enfoque más favorable para los bancos, incluyendo aprobaciones más rápidas de fusiones, poco después de ser confirmada en el cargo en junio.
Los otros dos principales reguladores bancarios estadounidenses, la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) y la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), han rescindido las directrices que dificultaban la culminación de operaciones.
Los bancos también pueden solicitar licencias a través de la OCC, pero ese proceso históricamente ha tardado años, ya que los reguladores examinan minuciosamente los procesos y datos de las empresas. En 2021, Monzo retiró su solicitud de registro bancario en EEUU tras un impasse con los reguladores estadounidenses, que indicaron que era improbable que fuera aprobada.
La entidad crediticia británica OakNorth adquirió en marzo Community Unity Bank, con sede en Michigan, una operación que, según su director de riesgos, Mark Steele, le había permitido «establecerse» en EEUU. «La rapidez fue parte de la justificación [de la solicitud], pero se trataba más de contar con tecnología, personal y una estructura sobre la que desarrollar, en lugar de construir desde cero».
Sin embargo, los ejecutivos de las mayores fintech de Reino Unido creen ahora que la iniciativa desregulatoria de Trump acelerará el proceso de aprobación de una licencia bancaria a través de la OCC, además de facilitar las fusiones.
Dos ejecutivos afirman haber notado un cambio de actitud por parte de la OCC y que muchas fintech están explorando cada vez más la posibilidad de solicitar una licencia por su cuenta.
Klarna, la aplicación de compra inmediata y pago posterior que planea salir próximamente a Bolsa en Nueva York, está considerando solicitar una licencia bancaria en EEUU, pero es probable que no tome una decisión hasta después de una oferta pública de venta, añade una de las fuentes. Klarna declinó hacer declaraciones.
Otro ejecutivo añade que comprar una licencia mediante una adquisición podría acarrear complicaciones, ya que los organismos reguladores investigan los cambios de propiedad para garantizar que el comprador cuente con la infraestructura necesaria para mantener las operaciones del banco.
Otro desafío es la dependencia del mercado bancario minorista estadounidense de las sucursales físicas, a diferencia de Reino Unido, donde incluso las entidades financieras tradicionales han reducido su presencia en la calle. Las entidades crediticias digitales que adquieran un banco estadounidense podrían tener que gestionar una costosa red de sucursales, algo que los neobancos evitaron deliberadamente en Reino Unido.
OakNorth, una entidad financiera digital fundada en 2015, cuenta ahora con su primera sucursal física en Michigan. «Esa fue una de las diversas consideraciones que tuvimos en cuenta durante el proceso en términos de pros y contras de la decisión», explica Steele, que añade que la mayor parte del crecimiento del banco en EEUU se derivaría de los préstamos digitales.
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