Santander y BBVA lograrán beneficios récord este año

El sector acumula un beneficio de 78.700 millones en los tres ejercicios anteriores. Si se suman los de este año, las ganancias superarán los 100.000 millones.

La gran banca encara su cuarto año consecutivo de beneficios récord gracias a la contribución cada vez mayor de los ingresos por venta de productos de inversión y ahorro. Los analistas esperan 32.720 millones de ganancias para el cierre de 2025, según el consenso de analistas de Bloomberg. Se trata de un crecimiento del 3% sobre los 31.768 millones de 2024 y casi 12.000 millones más por encima de lo reportado en 2022.

Entre Santander, BBVA y CaixaBank concentran el 90% del resultado agregado.

Las cuentas de resultados apenas se están resintiendo de la caída de tipos de interés, gracias a la pinza formada por el crecimiento de volúmenes de crédito y al escudo de la deuda pública.

En los tres últimos tres años, los seis bancos cotizados han cosechado 78.706 millones de ganancias y han repartido una montaña de dividendos, parte en metálico y parte en forma de recompras de acciones.

Valor en Bolsa

La gran diferencia respecto al año pasado es que la Bolsa ya reconoce la fortaleza de los números del sector. Su valor en Bolsa supera su valor contable por primera vez en diez años. El sector sube de media desde enero un 70%.

El caso más sobresaliente es el de Bankinter, que vale en Bolsa casi el doble de lo que dicen sus libros. Destaca también a nivel europeo, con múltiplos que baten a UniCredit e Intesa, los mejores del ránking a nivel europeo. Bajo este parámetro, su valoración está más cerca de la banca de Wall Street que de la europea.

Bankinter ganará este año más de mil millones, el doble que justo antes de la pandemia, según los analistas. Su rentabilidad sobre capital tangible es del 19,5%.

La clave es que se nutre cada vez más de actividades altamente generadoras de comisiones, como los fondos de inversión, los planes de pensiones, los seguros y la intermediación bursátil. Sus clientes tienen de media seis productos contratados en el banco. Un total de 36.000 millones de euros está en fondos de inversión de su gestora, 26.000 millones en fondos de de terceros y 80.000 millones en valores custodiados de renta fija o variable.

La progresión más llamativa es la de Sabadell, que capitalizaba 2.000 millones en Bolsa hace cinco años, en su peor momento bursátil, cuando ganó apenas dos millones de euros. Tras romper las negociaciones de fusión con BBVA en 2020, aprovechó para hacer tabla rasa con algunos saneamientos. El año pasado ganó 1.827 millones y este año cerrará con 1.847 millones, si se cumplen las estimaciones del mercado.

BBVA y Santander, los dos grandes, también viven un momento dulce en beneficios. Santander enfila el mejor ejercicio en sus 160 años de historia con 13.219 millones de euros de resultado neto.

BBVA está haciendo una demostración de fuerza en plena opa sobre Sabadell. Las proyecciones de negocio a cuatro años presentadas hace un mes, que no incluyen el banco catalán, han sorprendido al mercado. La mitad de los bancos de inversión que cubre el valor han revisado al alza su previsión de beneficios desde entonces. Según Bloomberg, BBVA cerrará el año con 10.270 millones de benficios.

Tanto en su caso como en el de Santander, los ingresos procedentes de América Latina siguen siendo considerables, pero España ha sido el motor de la actividad por la intensa actividad comercial. La economía española es la que más crece de Europa y el mercado laboral está muy fuerte. Por eso, la tasa de impagos está en mínimos.

Hay otros dos factores cruciales. El primero, que las fusiones recientes en España han reducido sensiblemente la base de costes debido al cierre de sucursales. Y el segundo, que el problema de la herencia inmobiliaria de la crisis de 2008 se da por amortizado.

Además, el crédito hipotecario está disparado. Por sí solo, este producto apenas da rentabilidad porque la intensa competencia ha tirado los precios. Pero tiene un efecto arrastre claro sobre otros, básicamente seguros, pero también fondos de inversión y planes de pensiones.

El impuesto especial a la banca del Gobierno ha drenado beneficios, pero el sector lo ha neutralizado gracias a la eliminación de un coste regulatorio: la aportación anual al Fondo de Garantía de Depósitos español y al FUR europeo.

Como resultado, la banca en España está ganando más que en 2007, en pleno boom del crédito, incluido el efecto de la inflación. CaixaBank, el mayor, ganará este año 5.700 millones, según el mercado.

Test de estrés

Los gigantes españoles del sector están entre los más rentables y eficientes de Europa, según revelaron los resultados de las pruebas de estrés publicados en julio por la EBA. Su nivel de capital, su tradicional talón de Aquiles, ha subido notablemente en los últimos trimestres.