El sector agrario se apunta a la recuperación económica a pesar de los bajos precios de los cereales, hortalizas, leche, avicultura y porcino ante los escasos mecanismos de Bruselas para la regulación de los mercados. Hay varios síntomas de esta mejoría. Según los datos manejados por el Banco de España, en el tercer trimestre de 2016 el endeudamiento agrario ascendió a 17.851 millones, lo que supone un incremento de más de 1.000 millones, el 70,7% de la renta agraria de ese año. Sin embargo, según los análisis de Agricultura, ese aumento no se ha debido a la solicitud de nuevos créditos para atender las necesidades de circulante de las explotaciones o para pagos puntuales de campaña, sino como préstamos a largo plazo para inversiones en infraestructuras que mejoren la competitividad y la eficiencia.