Guía de los dividendos prometidos por BBVA y Sabadell

El reparto de capital (dividendos y recompras de acciones) se ha convertido en el puntal de Sabadell en su defensa numantina para evitar que desaparezca un banco con 143 años de historia. BBVA también ha movido ficha.

Sabadell

Desde que se anunció la opa, hace casi año y medio, Sabadell ha elevado hasta en cinco ocasiones la promesa de retribución a sus 200.000 accionistas. La venta de TSB a Santander a buen precio (1,5 veces/valor en libros) le permitió poner la guinda con la retribución especial de 2.500 millones de euros anunciada en julio. Ese pago no se tiene que deducir del precio de la opa porque se abonará una vez finalizada. Si se cumple el calendario previsto, en marzo o abril en 2026. Es decir, no lo cobrarán los inversores de Sabadell que acudan a la opa porque en octubre pasarían a ser accionistas de BBVA a todos los efectos.

Para los próximos tres años, el plan de Sabadell es repartir 6.300 millones de euros entre su base inversora, entre recompras de acciones y efectivo. Esta cifra equivale al 38% de su capitalización bursátil.

De esa cifra, con cargo a 2025 va a distribuir 3.800 millones. Según sus estimaciones, el dividendo en efectivo por acción que repartirá en 2025, 2026 y 2027 superará el de 2024, que fue de 20,44 céntimos por acción (0,2044 euros), el más alto jamás pagado.

BBVA

BBVA también está echando el resto. El 31 de julio, la entidad publicó sus estimaciones de negocio, beneficios y ratios financieros para los próximos cuatro años. El objetivo era demostrar que no necesita comprar Sabadell para tener un futuro prometedor.

El compromiso estrella fue que pagará a sus accionistas, incluidos aquellos de Sabadell que acudan a la opa, un dividendo de 36.000 millones de aquí a 2028. Es decir, en los próximos cuatro años. La cotización reaccionó con una subida del 8%.

BBVA subió ayer en Bolsa un 1,05% y Sabadell, un 1,76%, hasta 3,30 euros.