
El valor de la acción del banco opante ha crecido más de un 43%, según Carlos Torres. pero Josep Oliu argumenta que el peso de los accionistas de Sabadell tras el canje es ahora más bajo.
BBVA y Sabadell discrepan frontalmente sobre si las condiciones de la opa son ahora mejores o peores que cuando se lanzó el pasado 9 de mayo de 2024. Ambas entidades ponen el foco en distintos aspectos, como el cambio de peso en el capital futuro o la evolución del precio de las acciones en los últimos 16 meses, para tratar de reforzar sus argumentos.
En el lado optimista se sitúa BBVA. Su presidente, Carlos Torres, sostiene que la oferta vale hoy más que cuando se lanzó precisamente porque el método de pago elegido fue a través de un canje de acciones.
La opa planteada por BBVA contempla un pago a los accionistas de Sabadell que canjea sus participaciones en la entidad vallesana a cambio de títulos del banco opante. A esto se suma un dinero en efectivo que se ajusta automáticamente en función de los dividendos que ha ido remunerando Sabadell.
Al tratarse de una opa en acciones, y dado que tanto el sector bancario en su conjunto como BBVA en particular han experimentado una fuerte subida en Bolsa en los últimos trimestres, entonces «la oferta vale más de lo que valía cuando se hizo», según explicó Torres en una reciente entrevista en EXPANSIÓN, en la que cifró en un 43% la revalorización registrada por este motivo.
Ajuste «desfavorable»
No podría ser más distinto el enfoque defendido por los responsables de Sabadell. En primer lugar, porque hay una prima negativa que al cierre de ayer suponía un saldo desfavorable de 1.098 millones de euros en contra de los accionistas del banco vallesano, según cálculos de la entidad.
En su respuesta de la pasada semana a la oferta de BBVA, el consejo de administración de Sabadell asegura que la opa hostil se ha ido «ajustando desfavorablemente» en contra de los intereses de los accionistas de la entidad opada.
En primer lugar está la ratio de intercambio entre BBVA y Sabadell. En mayo de 2024, en el momento inicial de la oferta, cada acción del banco opante se canjearía por 4,83 títulos de la entidad vallesana. A medida que se ha ido ajustando en el último año y medio, la tasa de intercambio ha empeorado para los dueños de Sabadell. Ahora tienen que aportar 5,5483 participaciones para obtener una de BBVA.
Este factor se ha movido en paralelo con el componente en efectivo de la oferta, que en mayo de 2024 era cero. Desde entonces, el ajuste por dividendos ha obligado a BBVA a ofrecer 0,13 euros (0,70 en total) por cada acción de Sabadell. El problema, como argumenta el consejo de administración de la firma, es que este método de pago en metálico es más «ineficiente» desde un punto de vista fiscal, pues cualquier accionista que registre una ganancia patrimonial en España tendrá que tributar por todo el valor de la participación.
Según los cálculos de Sabadell, los accionistas tendrán que pagar entre cuatro y seis veces más dinero en efectivo a la administración tributaria que el componente en metálico recibido por la opa. Para ello, argumentan, tendrán que recurrir a su ahorro o a vender acciones de BBVA, liquidando parte de su patrimonio. De no aceptar la oferta, no tendrán ese problema.
Otro factor desfavorable con respecto a la opa de mayo de 2024 a ojos de Sabadell es el peso de los accionistas del banco dentro del capital de BBVA. En el momento en el que se lanzó la operación, la participación prevista tras el canje era del 16,2%. En la actualidad se situaría en el 13,6%.