
El expresidente de CaixaBank avisa de las dificultades de crecer que tiene Europa por su mercado fragmentado, que actúa con «aranceles internos» que rondarían el 40%.
Jose Ignacio Goirigolzarri, ex presidente de Caixabank y presidente del Consejo de Deusto Business School (DBS), ha intervenido este lunes en la Universidad de Deusto en unas jornadas financieras.
Según ha dicho, la fragmentación del mercado europeo, además de imponer barreras arancelarias virtuales, dificulta las fusiones bancarias transnacionales, dada la dificultad de visualizar las sinergias de costes frente a la evidencia de los riesgos de implementación.
En Europa, los mercados de capitales están fragmentados, y unirlos va a ser complejo por el entorno político y el panorama geoestratégico, que no juegan a favor del proyecto europeo.
Así, la unión bancaria -que precisa la creación de un fondo de garantía europeo- no se conseguirá a corto plazo, asegura el banquero.
El peligro es que Europa termine convirtiéndose en una pieza irrelevante en el panorama mundial, tras haber perdido peso en la economía mundial.
Goirigolzarri ha alertado también del «encogimiento» de la economía vasca en el conjunto de España, con bajos niveles de inversión neta y de creación de empleo privado en comparación con la media nacional. «El crecimiento es clave para asegurar el estado de bienestar», ha concluido.
Indar, un accionista «paciente»
Durante las jornadas, el presidente de Kutxabank, Anton Arriola, ha reclamado incentivos para facilitar el acceso al mercado de capiteles, así como una regulación más flexible. Hoy en día, sólo el 3% de las compañías vascas cotizan en bolsa.
José Iturriaga, director general de Indar Kartera, el grupo empresarial lanzado recientemente por el banco vasco para invertir en compañías con arraigo en Euskadi, ha indicado que «están activos en 6 o 7 procesos» y que han empezado las negociaciones en otros tantos.
Según ha recordado, Indar está destinado a cubrir el papel de accionista «paciente», que no necesita retornos a los 5 o 7 años.
El nuevo grupo invertirá con tickets medios de 50 millones, aunque éstos podrán ir de 15 a 100 millones; y lo hará en dos formatos: bien participando en consorcios con otras empresas para lograr el control, bien con una participación minoritaria en compañías que precisen fortalecer el capital y crecer.