BBVA admite que una segunda opa por Sabadell podría comprometer su plan de reparto de capital

El banco constata los «impactos negativos» que tendría en su solvencia una eventual segunda opa sobre Sabadell, que se financiaría con «recursos disponibles».

BBVA asume el deterioro que podría sufrir su ratio de solvencia en caso de verse obligado a lanzar una segunda opa sobre Sabadell, lo que, a su vez, podría comprometer los planes de reparto de capital entre los accionistas.

Tras la mejora del 10% de la oferta en curso acordada esta semana, los analistas dan más opciones a un escenario en el que BBVA se haga, al menos, con un 30% del capital de la entidad catalana. De confirmarse y renunciar BBVA a la condición vigente de aceptación mínima de la mayoría de los derechos de voto, el banco presidido por Carlos Torres debería formular, en aplicación de la Ley de Opas, una segunda propuesta de compra a los accionistas de Sabadell.

«Los impactos estimados en la ratio CET1 del Grupo BBVA [derivados de la opa en curso] pueden verse afectados negativamente como consecuencia de la oferta pública de adquisición de acciones de Banco Sabadell que BBVA vendría obligado a formular a continuación en caso de adquisición de una participación de entre el 30% y el 50% de los derechos de voto de Banco Sabadell», indica BBVA en el folleto de la oferta.

«El alcance de dicho impacto [dependerá] principalmente del número de acciones de Banco Sabadell adquiridas en virtud de dicha oferta pública de adquisición obligatoria, la contraprestación (en efectivo o en acciones, en su caso) y el cómputo de los intereses minoritarios», señala.

«Las necesidades de financiación de la opa obligatoria podrían variar significativamente en función del número de acciones de Banco Sabadell que acepten la Oferta y las que acepten la opa obligatoria. BBVA financiaría una eventual opa obligatoria posterior con sus recursos disponibles», explica.

La actual política de retribución al accionista de BBVA prevé el reparto de entre el 40% y el 50% de los beneficios (vía dividendos o recompras de acciones), así como la devolución de todo exceso de fondos propios por encima del 12%. La ratio está actualmente en el 13,34%.

La entidad presidida por Carlos Torres señala en el folleto que «no prevé que la toma de control de Banco Sabadell resultante de la Oferta (…) afecte significativamente a BBVA y su grupo» en relación con, entre otros, el marco de remuneración al accionista, que se ha comprometido a mantener.

El banco, sin embargo, matiza que «las manifestaciones e intenciones anteriores pudieran llegar a no ser aplicables en el supuesto de que BBVA renunciara a la Condición de Aceptación Mínima».

BBVA anunció en julio su intención de repartir entre sus accionistas 36.000 millones de euros en los próximos cuatro años. Los cálculos, que no incluyen impactos de la operación con Sabadell, engloban 24.000 millones como para retribución ordinaria y otros 12.000 millones a cargo del exceso de solvencia sobre el 12%.

Distintos analistas han llamado la atención sobre las elevadas necesidades de capital que BBVA podría afrontar en caso de verse obligado a lanzar una segunda opa sobre Sabadell. Algunas firmas cifran la factura entre 1.000 y 5.000 millones de euros.

Sabadell también viene apuntando en esta línea. Su consejero delegado, César González-Bueno, señaló este lunes que el lanzamiento de una segunda opa por parte de BBVA implicaría un importe de «miles y miles de millones», que se detraerían de los dividendos o de la dilución derivada de una ampliación de capital.