
El banco anticipa riesgos debido a la alta volatilidad del mercado, ya que los accionistas no podrán reaccionar si Trump o Putin desestabilizan las bolsas.
Sabadell, su consejo de administración y sus bancos de inversión asesores han escrito ríos de tinta sobre los riesgos de la opa de BBVA y la conveniencia de que los accionistas la rechacen. Pero por si acaso la entidad también tiene una advertencia para los que no escuchen sus recomendaciones y se lancen en brazos del rival: sus títulos serán ilíquidos y no podrán negociar con ellos durante un mes si la oferta es un éxito.
«Dada la situación de incertidumbre existente a nivel internacional y la volatilidad que han experimentado los mercados de renta variable globales, es una circunstancia muy relevante a considerar», asegura el informe del consejo de Sabadell en el que expone su rechazo a la opa hostil.
La Bolsa siempre ha sido incierta y abierta a golpes inesperados, pero el banco ha querido dejar muy claro que los tiempos actuales han exacerbado esta condición. La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y las veleidades de Putin con la invasión de Ucrania y sus últimos movimientos en Europa han disparado los riesgos geopolíticos y económicos.
Peligro
Las condiciones de la oferta lanzada por BBVA hacen que estos peligros sean más patentes, señala Sabadell. «En una opa en efectivo la iliquidez es totalmente irrelevante», recuerda el banco. El dinero siempre será el mismo pase lo que pase.
Pero la que está encima de la mesa es en acciones y un shock de los mercados puede afectar a la cotización de BBVA y hacer que los títulos que reciban los accionistas si triunfa su propuesta y ellos han acudido al canje se hayan devaluado durante el proceso, sin que los inversores puedan hacer nada por protegerse.
«Los accionistas aceptantes de la oferta se enfrentan a una situación de iliquidez de su inversión entre su aceptación y la fecha de liquidación», recalca Sabadell.
«Aunque en su presentación sobre la oferta BBVA estima un plazo de liquidación bastante más breve, según lo señalado en el calendario de plazos máximos previsto en el folleto, el comienzo de la contratación efectiva en Bolsa de las nuevas acciones de BBVA objeto de la contraprestación podría no tener lugar hasta 22 días hábiles bursátiles después del fin del plazo de aceptación», añade el banco. Y puntualiza: eso es «prácticamente un mes«.
La legislación protege a los accionistas del riesgo de iliquidez mientras esté abierto el periodo para dar el sí a BBVA. Las aceptaciones son revocables hasta 24 horas antes del final de ese plazo, precisamente para evitar que los accionistas queden atrapados en su decisión si hay una sacudida en los mercados o un evento que aconseje una marcha atrás.
Pero la protección termina ahí. El periodo posterior de liquidación no está amparado por ninguna salvaguarda y son muchos los pasos que tienen que darse.
Calendario
El más largo es el que va desde el cierre del periodo de aceptación hasta que las sociedades rectoras de las bolsas publican el resultado de la opa en sus boletines oficiales de cotización. Tienen un máximo de siete días hábiles para ello.
BBVA tiene que calcular a partir de ahí el número de acciones que debe emitir para atender las aceptaciones e Iberclear debe poner a buen recaudo los títulos de Sabadell que han ido al canje, porque es la encargada de bloquearlos.
Luego le toca el turno a la ampliación de capital que tiene que hacer BBVA para el intercambio por los valores de Sabadell, su escritura en el Registro Mercantil y la inscripción de las nuevas acciones. En ese momento se produce el cambio de titularidad, que tiene la consideración de fecha efectiva de canje.
Pero las acciones todavía no se pueden mover. Los accionistas tendrán que esperar a la admisión a negociación de los títulos para poder operar con ellos.
«BBVA se compromete a realizar sus mejores esfuerzos para que el procedimiento de ejecución del aumento de capital, la liquidación de la oferta y la posterior admisión a negociación en las bolsas de valores españolas de las nuevas acciones emitidas tenga lugar a la mayor brevedad posible y previsiblemente en un plazo máximo de 14 días hábiles bursátiles desde la fecha de publicación del resultado de la oferta», explica el banco opante.
Puesto que esa fecha de publicación se produce en un máximo de siete días hábiles tras el final del periodo de aceptación, los 14 que consiga BBVA deben sumarse a ellos y dan como resultado 21, muy cerca de los 22 que computa Sabadell.
Y todavía puede haber dilaciones sobre este calendario. «En el caso de que el referido plazo no se cumpliera, BBVA comunicará mediante una notificación de información relevante los motivos de dicho retraso», promete la entidad.