La ‘fintech’ apuesta por México, Colombia, Brasil y Argentina para su entrada en Latinoamérica. El neobanco prevé llegar a 30 países más en todo el mundo en dos años e invertir 11.500 millones de euros.
A BBVA, a Santander y al resto de grandes bancos «se les va a acabar la fiesta en México». Este es el mensaje que, a modo de premonición, lanza el consejero delegado de Revolut en México, Juan Guerra, a las puertas de que la compañía comience a operar en ese país norteamericano.
El directivo (en el pasado, en Citibanamex y Prudential) explica —en una conversación con EXPANSIÓN con motivo de la inauguración de la nueva sede de Revolut en Londres — que, por motivos históricos y para favorecer la estabilidad del sistema, la competencia bancaria es muy reducida, con unos 150 bancos en un país de 130 millones de habitantes, si bien siete de ellos, entre los que figuran los dos españoles citados, suman el 80% del negocio. La consecuencia es que las comisiones son muy altas y es ahí donde Revolut considera que puede tener éxito su modelo y dañar a las entidades establecidas.
Un ejemplo son las remesas. Cada año se envían unos 60.000 millones de dólares (50.800 millones de euros) de Estados Unidos al vecino del sur. Según Guerra, la comisión media es del 5%.
Argentina, otro de los países donde está a punto de desembarcar Revolut, es otro mercado muy rentable para la banca en general. Es lo que expone el CEO de Revolut en Argentina, Agustín Danza (en el pasado, en Nowports Capital y Nubank), quien asegura que la rentabilidad sobre el capital (ROTE) se sitúa por encima del 30% porque, en esencia, hay poca competencia y los márgenes son más altos.
Latinoamérica es un mercado básico para la banca española. BBVA tiene México como principal mercado exterior, pero también está presente en Argentina, Chile, Colombia, Bolivia, Perú, Uruguay y Venezuela. Santander cuenta con actividad en Argentina, México, Brasil, Colombia, Perú, Chile y Uruguay. Según Funcas, en 2023 México fue el tercer país con un mayor negocio internacional para la banca española tras Reino Unido y EEUU.
Los dos directivos señalan, además, la importancia de España para el crecimiento inicial de Revolut en sus propios países, por dos motivos. En primer lugar, porque prevén que parte de los primeros usuarios serán personas que han vivido o tenido contacto con Europa y conocen Revolut por el boca a boca. A todo ello se une el efecto de las remesas, aunque en un volumen no comparable con lo que sucede entre EEUU y México.
Diferente bancarización
Una de las diferencias de ambos países es la bancarización de la economía. Mientras que en México apenas un 50% de la población tiene una cuenta, en Argentina el 99% dispone de una cuenta o un sistema de pagos similar, según exponen Guerra y Danza.
Aunque el lanzamiento de la compañía concurra en paralelo en varios países, ambos directivos especifican que la estrategia es diferente en cada caso. Las necesidades son similares (conversión de divisa, depósito de moneda…), pero su abordaje es local. Danza comenta que el objetivo inicial pasa por formar un equipo completo para crear una propuesta de valor, que no implica introducir toda la gama de productos de la fintech, sino aquellos que consideran necesarios para competir.
En la región, Revolut solo opera en Brasil, donde tiene una licencia de sociedade de crédito direto, un paso previo a la licencia bancaria completa a la que opta actualmente. En México, la firma recibió la licencia bancaria y se convirtió en el primer banco digital independiente (Openbank opera también, pero es filial de Santander); ahora se encuentra en la última fase antes de comenzar operaciones.
Compra en Argentina
En Colombia, la firma británica ha pedido la licencia, que confía en obtener en poco tiempo. Por último, Argentina es un caso diferente, dado que Revolut adquirió Cetelem a BNP Paribas y ahora se encuentra en el proceso para conseguir la aprobación de las autoridades para traspasar la licencia.
Latinoamérica es uno de los mercados con los que la entidad financiera cuenta para crecer más en los próximos años, dentro de su estrategia de llegar a mediados de 2027 a 100 millones de clientes y entrar en 30 nuevos países, hasta llegar a 70. La fintech, con sede en Londres, prevé, además, invertir unos 11.500 millones de euros hasta 2030 para respaldar esta estrategia.
En este sentido, el director de Crecimiento para Latinoamérica de Revolut, Ignacio Zunzunegui, piensa que existe «mucho recorrido» en la zona: «Esta región rebosa oportunidades. Los consumidores demandan banca digital, viajan más que nunca y buscan formas más inteligentes de gestionar su patrimonio, diversificar sus finanzas y mover dinero a través de las fronteras sin fricciones».
